Pablo Herreros

Pablo es periodista y bloguero. En sus ratos libres trabaja como socio-director de Goodwill Comunicación, empresa que no se libra de él desde 1994. Activista perdido, él cree que El poder es de las personas -hasta escribió un libro con ese título- y cuando sea mayor aspira a escaparse a bailar flamenco y a volver más veces a su querida Nueva York.

16 Comentarios

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    Miguel marzo 10, 2016

    ¡Anda! Hace unos días me comenzó a seguir el tal Escudero. Lo recuerdo porque vi lo de “El CM de las estrellas” y me dejó flipado. Sobre todo porque pueda ganarse así la vida.
    Ahora entiendo algún que otro seguimiento extraño que me llega de vez en cuando. Hasta ahora eran claramente por motivos comerciales, lo de este tipo ha sido el primero que he visto tan evidente.
    Gracias por la explicación.

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    Jorge Mira marzo 10, 2016

    Excelente post, sobretodo porque nos recuerda los principios que algunos nunca han llegado a conocer. Obsesionados por las herramientas, por el postureo constante y por la necesidad de reconocimiento, olvidan el sentido ético de sus acciones y quiénes son. Solo importa lo que los demás piensan que son. En fin, parte de la regeneración política y social pasa por la regeneración moral, porque como bien dices esto no afecta solamente a políticos, nos afecta a todos.

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    Jorge Segado marzo 10, 2016

    “He decidido eliminar de mis seguimientos a quienes no están activos o no se comunican conmigo. De ahí que un porcentaje de ellos hayan decidido dejar de seguirme cuando han visto que yo he hecho lo propio”. Alcalde de Jun.

    Qué loco todo:

    1. Dejar de seguir a alguien inactivo que casualmente “se activa” al dejar de seguirle, ¡dejando de seguirte!

    2. Seguir a 100.000 tipos: Qué capacidad, ese timeline será una verbena.

    3. Seguir sin robot a 190.000 usuarios y borrar a 40.000. Esto supone haber hecho con el dedo índice 230.000 acciones de follow/unfollow.

    Yo a alguien así le haría un monumento en alguna rotonda que tenga Twitter…

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    Angel Cabrera marzo 11, 2016

    Comprar seguidores o pagar a una empresa que tiene un bot que te genera seguidores, para ser más exacto, puede ser moralmente bueno o no, pero bajo esa misma óptica la publicidad de ganancia de seguidores de Twitter Ads tampoco sería moralmente utilizable. Y los que nos dedicamos a esto pagamos a Twitter para que promocione cuentas y gane seguidores. Cierto es que no a través de la práctica de seguir-dejar de seguir.

    En todo caso, no gustándome y no haciendo uso de esa estrategia, pero gustándome los puntos intermedios, también te digo que la responsabilidad última es de quien decide seguir, al igual que la responsabilidad última es de quien elige el canal y el programa televisivo que ver.

    La culpa no es tanto de quien produce sino de quien le otorga el éxito.

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    Doramas marzo 11, 2016

    El pasado sábado 30 de Enero, escribí un post sobre éste personaje en mi blog. Desde hace tiempo, me llamaba la atención varias cosas de las que expones en el post. No creo que él le dedique personalmente tanto tiempo a la red, como yo le dedico a a mis blogs y aún así se perfectamente que a muchos que me envían e.mail no les puedo ni contestar y te aseguro que tengo todo el tiempo del mundo.
    Verlo en debates televisivos dando “clases” de redes sociales, es que me ponía de los nervios.
    Yo he sido en mi post un poco más bruto que tu al referirme a éste “pájaro azul”, pero considero que lo has puesto en la picota y ahora que demuestre él, que no es verdad.
    Felicidades por tu post, en su justo lugar.

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    Eva Añón marzo 12, 2016

    ¡Tremendo trabajo de investigación!

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    Natalia marzo 13, 2016

    Fantástico artículo y análisis.
    Precisamente, hace unos meses escribí un post sobre cómo analizar las redes sociales de la competencia y una de las claves que mencionaba era que había que desconfiar de los que seguían a mucha gente en TW, que es materialmente imposible seguir más allá de 500/600 personas.
    Enhorabuena por estar siempre ahí metiendo el dedo en la llaga y levantado las alfombras con un sentido ético.
    Gracias

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    juantanamera marzo 13, 2016

    jajaja No es nada nuevo en los albores de intenet en la página web del Ayuntamento de Jun todas las comunicaciones de elogio con panegíricos sobre su gestión municipal tienían el mismo número de IP, que casualmente era…. exactametne ¡el mismo del Ayuntamiento ! Cuando se le reprochó el narcisismo y la puerilidad de escribirse loas a si mismo eliminó el chat…..jajajaja

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    bea marzo 14, 2016

    Hola Pablo. Gracias por investigar estos casos y poner la información a disposición de cualquiera que se moleste en buscar. Ayer vi aparecer en mi timeline el siguiente tuit https://twitter.com/JuanfraEscudero/status/709115096149200896 retuiteado por las cuentas de @twitter y @twitterspain, a pesar de que veo que les has hecho llegar esta información en cuanto al incumplimiento de sus términos.
    Como me pareció todo muy raro (lo de las “celebreties”, sus chorrocientos seguidores, el humo espeso que lo envuelve todo), busqué más información sobre el tipo y me encontré con este artículo.
    Twitter se ha convertido en un sitio donde hay que realizar un gran esfuerzo para filtrar el ruido y lo inútil.

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    Ada marzo 28, 2016

    Gracias por tu excelente artículo
    Al margen de estos packs de “seguidores”, convendría analizar “campañas” tipo “La hora mágica” y “La hora chachi”
    Más de lo mismo
    A seguir!!

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    Esteisi marzo 28, 2016

    Parafraseando el estado del alcalde de Jun: “No puedo cambiar la dirección del viento, pero si ajustar las velas para… tener más seguidores en twitter” Jajaj.
    Y parafraseando otro sms de mi móvil trium, allá por el año 200? “Hazme casitooooooo que soy un mensajitoooooooooo!!”
    ánimo Pablo!

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    ANTONIO RUIZ junio 12, 2016

    El que se deja impresionar por gran número de seguidores merece que lo engañen. Generalmente es alguien que espera de las redes sociales algo que no se corresponde con su naturaleza y ante esa necesidad surge la oportunidad de quien quiere sacar provecho.
    En redes sociales es tan responsable el que hace como el que permite hacer.
    Saludos.

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