¿De dónde saca el dinero Change.org? Así era antes y así será ahora

El modelo de negocio actual será sustituido por otros tres: programa de socios, peticiones patrocinadas y crowdfunding. La herramienta busca así ser sostenible para promover más cambios y reforzar el poder de sus usuarios, que podrán pedir dinero a quienes les apoyan, además de firmas.

Tiempo de lectura: 6 minutos

¿Nunca te has preguntado de dónde saca el dinero la plataforma de peticiones Change.org? A mí es lo primero que me pregunta siempre todo el que sabe que tengo una relación muy cercana con ellos. Y después, va esta: ¿Son una ONG o una empresa?

Change.org hace mucho bien al mundo. Lo sé por experiencia, pues creé varias peticiones (1, 2, 3, 4, 5) que provocaron cambios, ayudé a otros creadores de peticiones y firmé muchas que han solucionado problemas e injusticias flagrantes. También fui la persona a salvar en otra petición que hizo mucho para que no me arruinaran la vida ante un atropello. Como sabrás, Change.org es una plataforma abierta para que personas u organizaciones promovamos cambios sobre las cosas que más nos importan.

Entonces, ¿cómo se financia esta plataforma ciudadana?
Hasta ahora, el modelo de negocio se resumía en que ofrecía a ONG anunciarse y mostrarte su labor después de haber firmado alguna causa relacionada. Así, te aparecía un pantallazo de esa ONG, en la que te ofrecían poner tu correo o tu teléfono a su disposición y, solo si dabas el ok explícito, te contactaban para intentar captarte como socio. Un modelo de negocio lícito para todos pero por el que Change.org no conseguía los ingresos suficientes para no seguir perdiendo dinero. Este modelo de negocio es casi pasado, pues dejará de funcionar a final de 2016, cuando venzan los contratos que aún tienen con entidades sin ánimo de lucro.

Change.org lanza tres nuevos modelos de ingresos que sustituirán al actual

Como anuncia en su blog, Change.org lanza tres nuevas formas de financiarse. Los anuncios de ONG que has visto desaparecerán a partir de 2017. La razón es que no deben de aportar los ingresos suficientes, por lo que Change.org ha dado este verano un giro y se ha cargado el modelo (que funciona hasta diciembre, mientras se terminan los contratos que tenían firmados con ONG). La empresa, que no es una ONG sino lo que ellos definen como una ‘empresa social‘, no quiere ganar dinero pero sí que sus socios -muchos de ellos, reconocidos filántropos norteamericanos-, dejen de perderlo. Que Change.org sea sostenible y no deficitaria. La idea es que la herramienta siga sirviendo para cambiar el mundo y pueda ser siempre gratis de usar para sus usuarios. Y para ello, desde ahora Change.org se sostendrá por tres vías nuevas:

  1. Programa de socios. Dado que Change.org es una herramienta que provoca cambios a mejor en el mundo, quiere que sus usuarios se conviertan en una especie de patronos, de forma similar a lo que hacen los lectores de diarios como El Español o eldiario.es. Los socios de Change.org, o Changers, con su cuota ayudan a generar más cambios y tienen acceso a ventajas, como contenido exclusivo para socios, acceso a eventos online, etc.
  2. Petición promocionada. Es como una historia patrocinada de Facebook, pero no solo puedes patrocinar una petición que tú hayas hecho, sino cualquier petición que quieras que tenga más apoyo. Es decir, tú pagas porque aparezca como anuncio para que más gente la llegue a ver (en función de cuánto pagues, se la muestran a más personas que estén en Change.org firmando peticiones). Así amplías el alcance de las campañas que te importan y consigues más apoyos por medio de la publicidad dentro de la plataforma.
  3. Crowdfunding (o fundraising). Este es quizá el modelo más interesante, y se lanzará próximamente en España: en vez de solo hacer una petición, ahora en Change.org puedes pedir a quienes apoyan tu propuesta que además te den dinero para financiar el cambio que queréis provocar. A cambio, Change.org se queda un porcentaje (pequeño pero aún por definir) de lo que recaude tu campaña. ¿Ejemplos en otros países? Un tipo consigue 2.000 dólares para hacer un viaje a WallMart y protestar por la comida que desperdician; una hija recauda 27.000$ para darle una nueva vida a su madre, a la que Obama indultó después de que pasara 16 años en la cárcel solo por trapichear con droga en la calle; alguien consigue 9.000$ para estrenar un documental sobre las mujeres secuestradas en Etiopía y obligadas a casarse con su secuestrador; o el caso más alto en recaudación hasta ahora, el de una persona que consigue que otras 4.500 donen 134.000$ para cuidar a perros salvados del matadero, en China.

Esto es un ejemplo de las peticiones promocionadas que ves ahora tras firmar una petición cualquiera:

Cómo gana dinero Change.org

¿ Y Change.org es una ONG o una empresa? Una empresa social o B corporation, tal como están catalogados en Estados Unidos (sujetas a normas muy rigurosas de rendimiento social y ambiental, responsabilidad y transparencia). Si hay que simplificarlo, son una empresa, con todas las letras. Eso sí: a diferencia de otras, que ganan dinero sin atender a principios, Change.org es una empresa ética, pues es una herramienta que empodera a ciudadanos de todo el mundo para que consigan cambiar aquello que quieran. De hecho, ellos afirman que no se ven dentro de la dicotomía “con lucro o sin ánimo de lucro”, y que “todos los ingresos generados en Change.org se reinvierten directamente en el desarrollo de la plataforma y el apoyo a nuestra misión de cambio social. Estamos enfocados en la misión social y no en la búsqueda de beneficios“.

¿Cuánto dinero ganan en Change.org? No se sabe porque no lo dicen, pero estoy convencido de que de momento siguen perdiéndolo. Y cuando lo ganen, tienen la vocación de reinvertirlo (sus socios, más abajo, son en su mayoría personas millonarias y filántropas, que no necesitan que Change.org les dé beneficios). Tendrán sus razones para no dar sus cifras, pero creo que es el único punto mejorable de la cultura de esta empresa buena. Sus dueños no tienen ninguna obligación de darnos explicaciones a los demás -pues no cotizan en Bolsa-, pero en honor a la transparencia que muchas de sus peticiones suponen para el mundo, harían mucho mejor en ser cristalinos con este tema. Estoy convencido de que cambiarán esta política más pronto que tarde.

Hoy no lo hacen, supongo, por razones estratégicas -no dar pistas a otras plataformas competidoras- pero es tal su influencia y su presencia en la sociedad, que creo que no les haría daño que se conocieran sus cifras, pues ni siquiera sabiéndolas podrían imitarles otras plataformas (a Change.org le costó muchos años generar una comunidad de 163 millones de usuarios en el mundo, de los que 10 están en España). En Change.org son más de 300 empleados y apuesto a que aún no ganan dinero, porque el modelo anterior (cobrar solo a ONG) no funcionó, y porque los nuevos están aún empezando a darse a conocer. Además siguen reinvirtiendo en mejorar la plataforma tecnológica y en crecer, pues su misión es la de que Change.org sea una gran herramienta para mejorar el mundo. Y ese empoderamiento de las personas crece en todos sitios, incluido nuestro país: más de la mitad de los 10 millones de usuarios de Change.org en España han participado, con su firma, de cambios concretos (lo que en Change.org llaman Victorias).

Dirigida por Francisco Polo en España -que creó Actuable en nuestro país, plataforma que luego fusionó con Change.org-, entre los inversores de la plataforma están desde la última ronda de financiación varios personajes muy reconocidos por su talento para la innovación y por su implicación en mejorar el mundo: Evan Williams (cofundador de Twitter), Richard Branson, Bill Gates, Reid Hoffman, Arianna Huffington, Ashton Kutcher y Guy Oseary, Jeff Weiner y la red Omidyar.

Como conclusión, creo que Change.org ha hecho y hará mucho bien al mundo con victorias que nos benefician a todos como sociedad. 19.612 victorias en 196 países. Casi cada hora, una petición de Change consigue la victoria. Si internet es el pegamento que nos hace poderosos, Change.org son las tijeras que nos permiten cortar muchas injusticias y convertirlas en pedacitos de pasado. Ojalá todas las empresas de esta sociedad tuvieran como centro de verdad al usuario y como fin hacer mejor el mundo.

Y hablando de hacer mejor el mundo, no te vayas sin ver esta charla de Dan Pallotta: lo que pensamos sobre la solidaridad de las ONG está completamente equivocado. Te cambiará por completo tu visión sobre cómo se debe gestionar una ONG:

Pablo Herreros

Pablo es periodista y bloguero. En sus ratos libres trabaja como socio-director de Goodwill Comunicación, empresa que no se libra de él desde 1994. Activista perdido, él cree que El poder es de las personas -hasta escribió un libro con ese título- y cuando sea mayor aspira a escaparse a bailar flamenco y a volver más veces a su querida Nueva York.

3 Comentarios

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    Javier octubre 10, 2017

    Me parece de gran labor social,ya q gracias a firmas de la gente se ha podido ayudar a otras,hacer peticiones de todo tipo,de barriada,infraestructuras,ayudas para gente dependiente…… chapó,luego si se quiere colaborar económicamente pues me parece bien… No me queda muy claro como entonces la empresa sobrevivía,por anuncios creo y ahora será por donaciones.

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    Javier octubre 10, 2017

    Si viéndolo mejor grandes empresas y millonarios financian como si fuese una fundación,lástima no se apunten más gente rica o más actores famosos…….además creo q eso les beneficia en impuestos q parte les serán devueltos como cuando finas a una ONG.GRACIAS a esta página por darnos voz al pueblo.

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  3. Avatar
    Pilar octubre 20, 2017

    Encuentro interesante que haya aportaciones tipo wikipedia, pero si se paga difundir para obtener mas firmas creo que es una manipulación, sin ir mas lejos lo de “jordis”.
    En fin, todo pierde su pureza

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