El Circo del Sol y el teléfono escacharrado

Tiempo de lectura: 4 minutos

Anoche me llamó la atención esta noticia que leí en la portada de Elmundo.es:

ElCircoDelSolCondenadoAPagar18400eurosporLaMuertedeunaAcrobata

Sí, lo primero que pensé al ver el título fue lo mismo que tú: “¿Sólo 18.400 euros porque se te muera una empleada? ¿En qué mierda de mundo vivimos…?”. Y lo siguiente fue posar los ojos sobre el antetítulo (“Apelará el fallo“) y musitar: “¿Se puede ser más gentuza? No contentos con que sólo les condenen a 18.400 euros, ¿quieren que la vida de su artista valga aún menos? ¿Qué clase de personas pueden dirigir así una empresa?”.

Me leí la noticia entera y terminé pensando que era increíble que un gigante como El Circo del Sol, que tiene cada equis tiempo crisis de comunicación por accidentes graves, hubiese podido meter la pata de una forma tan increíble, dejando de lado los más mínimos valores humanos y entrando a saco a defender un dinero irrelevante para ellos a cambio de ofender más a la familia de la víctima y de destrozar para siempre su marca.

Imaginé el escenario para que algo así hubiese llegado a los medios de comunicación: el departamento jurídico se habrá dedicado a pleitear por su cuenta y riesgo sobre la muerte de Sarah Guyard-Guillot [la acróbata], poniendo por delante su orgullo profesional o algún rollo técnico legítimo y sin caer en que pelearse por 18.400 euros con la familia de una fallecida es la mayor bajeza que se puede hacer. Y lo siguiente que pensé fue: “¿Cómo ha podido permitir este paso judicial el departamento de comunicación de la compañía? No sé si tendrán o no razones legales, pero da igual: Comunicación tenía que haberles parado los pies y que perdiesen el pleito. Ese juicio sólo les hace quedar como una empresa mezquina en la que ni importa el arte ni los artistas, a los que tratarán como si fueran carne…”. Y con todo ese razonamiento como una música que sólo sonaba en mi cabeza, publiqué este tuit:

Al verlo, varias personas me llamaron en Twitter la atención porque se creían que al llamarlo “fallo de comunicación”, yo no me sentía indignado por el hecho crucial: que quisieran reducir su ridícula multa incluso por debajo de los 18.000 euros. Luego me di cuenta de que con Twitter pasan estas cosas: en 140 caracteres sólo puedes resumir tu impresión a un enfoque. En mi caso, subrayaba lo que me parecía más inaudito: que ni siquiera por interés hubiera sido capaz el departamento de comunicación de parar los pies a sus propios abogados. Si la empresa andaba justita de valores -pensé-, que al menos se cortasen de mostrarlo así en público, sin vergüenza ninguna…

Pero luego vino la sorpresa, cuando releí la noticia más despacio y vi que todo partía de un despropósito periodístico: no lo ponía por ninguna parte pero, aplicando la lógica, se ve que esos 18.400 euros no son la indemnización que el Circo del Sol debe a la familia sino sólo una multa que deben pagar a las autoridades de Las Vegas, Nevada (EEUU), lugar de la la función en la que murió la trapecista. Les cobran ese dinero por no haber cuidado las normas de seguridad durante la función. Es decir, que si lees e hilas fino, intuyes que a la familia de la víctima le deberían pagar una indemnización que nada tiene que ver con los 18.400 euros del titular. Será mucho más, digo yo, pero el que falte ese dato en la noticia hace que ésta sea un completo despropósito, indigna de publicarse en ningún sitio. Me recuerda al teléfono escacharrado, aquel juego de la infancia. Omitir la otra cifra -la de la indemización que es la importante- hace que el 90% de los lectores pensemos que a lo que se niegan los del Circo del Sol es a pagar esos míseros 18.400 euros a la pobre familia de la chica.

Así que no estamos ante un fallo de comunicación del Cirque du Soleil sino ante un error del periodismo: si quien redacta la noticia hubiera tenido el sentido común de destacar que esos 18.400 no son la indemnización a la víctima, ni el titular ni la propia noticia se habrían publicado. ¿Quién comete ese fallo tan claro y que hunde la imagen de la empresa y deja al lector boquiabierto? Parece que el primero en fallar es Reuters, que es quien firma la noticia tanto en El Mundo como en El Economista; pero el fallo de la agencia no tenía que haber pasado los controles de esos dos medios. De hecho, son los únicos diarios nacionales que recogían ayer la noticia (supongo que los demás la habrán tirado a la basura en cuanto se dieron cuenta de que era engañosa).

Lo que parecía una acción desalmada de una empresa era en realidad fruto del trabajo con prisa de algún periodista. Omitir un dato crucial lleva al lector a creer, engañado, que el Circo del Sol no quiere pagar ni 18.400 euros por la muerte de una de sus empleadas. Un lío, vamos…como el teléfono escacharrado.

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Pablo Herreros

Pablo es periodista y bloguero. En sus ratos libres trabaja como socio-director de Goodwill Comunicación, empresa que no se libra de él desde 1994. Activista perdido, él cree que El poder es de las personas -hasta escribió un libro con ese título- y cuando sea mayor aspira a escaparse a bailar flamenco y a volver más veces a su querida Nueva York.

1 Comentario

  1. Avatar
    Pablo P. Cid Fernández Noviembre 02, 2013

    Estimado Pablo,

    Casi siempre estoy de acuerdo contigo, pero en esta ocasión solo en parte.

    No creo que se trate de un despropósito periodístico, en mi opinión es un titular redactado conscientemente para producir el equívoco, me explico:

    Creo que era muy sencillo redactar un titular que no produjera confusión, podían haberlo redactado de la siguiente manera “El Circo del Sol, multado con 18.400 euros por la muerte de una acróbata”, cuando algo es tan claro, es difícil creer que hacer una redacción confusa pueda ser involuntario.

    El móvil del crimen parece ser que se lea la noticia.

    Se afianza mi opinión por el uso de la palabra “condena”, esto implica, al menos en España, una resolución judicial, aquí no se “condena” a una multa, se impone una multa, porque solamente los jueces pueden condenar. Aunque fuera cierto que la Administración de Nevada pueda condenar al pago de una multa, al publicar la noticia en España, si no se quiere sembrar la confusión, tiene que adecuarse la terminología jurídica de manera que se entienda, lo que claramente no se ha hecho, no parece tener otro fin más que de provocar la confusión.

    También creo que existe un fallo de comunicación, pero considero que es del Circo del Sol, al no pedir la rectificación de la noticia y permitir que se publique tal cual,

    Un saludo y gracias por enseñarme un poco de comunicación.

    Pablo P. Cid Fernández
    Abogado

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