El PP de Madrid tira de revólver en Twitter para mostrarnos su educación

Cuando se duda del supuesto máster de su presidenta, el PP de Madrid en Twitter demuestra que la educación les importa tanto como a ella.

Tiempo de lectura: 4 minutos

Podemita“, “parásito“, “¿sabes leer?“. El community manager del PP debe de estar, como el rector de la Rey Juan Carlos, firmando Másteres a las 20h en El Corte Inglés de Goya. Un día de marzo, a alguien en el Partido Popular de Madrid se le encendió una bombilla: en adelante, su cuenta de Twitter dejaría de ser respetuosa y empezaría a insultar a sus adversarios. Manos a la obra.

Si cometes errores, pide perdón. O al menos, respeta las críticas. Si tienes un fuego en casa, no enciendas un ventilador y lo apuntes hacia las llamas. Una de las normas básicas en una crisis de comunicación es mostrar empatía por quienes se sienten afectados por algo que hayas hecho mal.

El PP de Madrid, ante un escándalo que amenaza con llevarse por delante a su presidenta (y a la presidenta de todos los madrileños), se lanza revólver en mano contra políticos de otros partidos y personas que critican a Cristina Cifuentes.

La pista me la dio hace 10 días un periodista, Carlos Otto, con este tuit:

Me olvidé de aquello. Me lo recordó este jueves Sara Polo, periodista de El Mundo que me pidió mi opinión para incluirla en este artículo que publicó ayer: ¿Pero qué le pasa al PP de la Comunidad de Madrid en Twitter? Antes de opinar analicé los tuits emitidos por la cuenta oficial del Popular de Madrid y no di crédito. Mira:

Insultan llamando “parásito” a Albert Rivera:

https://twitter.com/PPAsamblea/status/976772973570023425

Parásito. Un adversario (y aliado) político saca pecho de algo que él atribuye a su partido y en lugar de rebatirle, le insultas. ¿Es necesario…? El tuit es del PP de la Asamblea de Madrid y lo retuiteó el PP de Madrid.

Si son faltones con Rivera, ¿cómo no van a serlo con los políticos de Podemos…?

Lee, podemita. Se lo dicen a un diputado de Podemos que cuestiona que exista el trabajo de fin de máster de Cifuentes.

O retuitean un tuit de un diputado del PP vasco que, tras la comparecencia de Cifuentes en la Asamblea para dar explicaciones a los ciudadanos llama a todos los representantes de la oposición “la inquisición“:

Pero el troll tiene para todos; no solo para políticos, sino para cualquier usuario relevante que dude de la presidenta:

https://twitter.com/ppmadrid/status/978364461726740480

¿Sabes leer? Con una carita pensativa. ¿Insinúan que quizá esta mujer no está preparada…?

Y siguen. En Madrid hay un polígono industrial llamado Cobo Calleja donde se centra la actividad comercial china. Está lleno de naves que proveen con sus productos a las tiendas de baratijas, los todo a un euro. Bien, pues el PP de Madrid se lanza a despreciar a la comunidad china de Madrid, usando Cobo Calleja como insulto contra Ciudadanos, a los que no sabemos si tacha así de imitadores o de cutres:

https://twitter.com/ppmadrid/status/978557318026678272

¿A nadie en Génova se le ocurre qué cara pondrá cualquier ciudadano de origen chino que lo lea?

Este martes, en plena tormenta porque Cifuentes llevaba 10 días desaparecida sin dar explicaciones, hacen esta gracieta sobre un conflicto de otro partido:

https://twitter.com/ppmadrid/status/981256367683063808

En este recital de brillanteces, el remate lo ponen con el tuit que mejor da la medida de cómo de desnortados están los gestores del Twitter del PP madrileño. En vez de actuar con sensatez para no empeorar su situación, tuitean una nueva versión de aquel tramabús que inventó Podemos:

El tuit tiene más de 100 respuestas en las que les dicen de todo menos bonito. Por supuesto, les recuerdan que el PP tiene más de 900 personas imputadas por casos de corrupción gravísimos. El y tú más es hoy una de las formas de comunicar más ramplonas en política. Pero es que encima quien usa un tono chulesco y faltón es el partido cuyos dos anteriores líderes -Francisco Granados e Ignacio González- acaban de estar en la cárcel y siguen procesados por gravísimos casos de corrupción.

Los miles de trabajadores y militantes honrados del PP no tienen por qué sufrir el estigma de sus corruptos. Pero lo mínimo que se les exige es respeto. Si tuviste pirómanos en tu equipo, no debes reírte ni de los bomberos ni de los dueños de las casas calcinadas. Los que pagamos la juerga de los volquetes de putas y demás mamandurrias somos los ciudadanos.

Debes ser aún más respetuoso cuando hoy, por enésima vez, la persona a la cabeza del partido está al borde del abismo. Echarse al monte haciéndose el gracioso con una lata de gasolina y agitando una cerilla no es una estrategia brillante. No es ni siquiera una estrategia. Es pura torpeza, una ofensa, respirar por la herida…

Lo más grave es que no manejan una cuenta privada, sino la de un partido político que, en su mayoría, se financia con dinero público. Su líder cae y arrampla consigo el prestigio de una universidad pública y hasta la credibilidad de parte del sistema educativo español… y ellos se creen con derecho a tirar nuestro dinero en peleas de gallos.

Y para colmo, tampoco les funciona ni siquiera para sus intereses partidistas: cuando te echas así al monte, a los tuyos no les sirve como bálsamo porque ven que las noticias de corrupción son las que son, y a los contrarios los enciendes contra tu marca, con la que está cayendo. Es un error de libro. Cuesta creer que detrás de esa decisión haya comunicadores.

Lo más triste es que demuestran su desprecio por el servicio público y por la educación. Les da lo mismo que lluevan chuzos de punta, se la trae al pairo que los españoles se indignen, les da igual que miles de estudiantes de cualquier máster lloren de impotencia porque una persona poderosa consiga un título sin haber abierto un libro. Cuando se duda de la educación de su presidenta, el PP de Madrid en Twitter demuestra que la educación les importa tanto como a ella.

Pablo Herreros

Pablo es periodista y bloguero. En sus ratos libres trabaja como socio-director de Goodwill Comunicación, empresa que no se libra de él desde 1994. Activista perdido, él cree que El poder es de las personas -hasta escribió un libro con ese título- y cuando sea mayor aspira a escaparse a bailar flamenco y a volver más veces a su querida Nueva York.

1 Comentario

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    Manuel Álvarez abril 08, 2018

    Estuve afiliado al PP algo más de un año. Tras ganar las elecciones de 2011 me decepcionó. Y me decepcionó el comprobar que los militantes no contábamos a la hora de tomar decisiones importantes como la elección del líder en Andalucía. Sólo contábamos para hacer bulto en los mitines. Sigo teniendo amigos en el PP de Alcalá de Guadaíra, pero los del PP nacional me decepcionaron profundamente.

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