Évole arriesga con una entrevista a Otegi que era necesaria

Tiempo de lectura: 3 minutos

La entrevista de Jordi Évole en el programa Salvados de hoy a Arnaldo Otegi ha levantado ampollas. Muchísimas personas pedían el boicot al programa y a sus anunciantes en un déjà vu que no termino de entender. Entrevistar a un criminal está a años luz de contratarlo y pagarle por esa entrevista.

Lo primero ha pasado hoy; lo segundo, pasó hace casi 5 años: en octubre de 2011 se pagó 10.000 euros a la madre de El Cuco, que había sido ya condenado por esconder el cadáver de Marta del Castillo. Fue lo que se llamó el Caso La Noria.

¿Por qué la entrevista de Otegi no tiene nada que ver con aquello? Dado que fui quien inició aquel movimiento cívico por un mejor periodismo, contesto a quienes lo comparaban hoy en Twitter o incluso me interpelaban a mí reprochándome que esta vez no proteste.

Lo de La Noria fue monstruoso: el programa contrató y pagó 10.000 euros a la madre de El Cuco, que ya estaba condenado en sentencia firme por cometer un crimen brutal. El Cuco había escondido un cadáver (el de Marta del Castillo). El cuerpo jamás apareció -ojalá lo haga- y eso es una tortura que aún hoy sufren sus familiares.

Tanto sentido tenía la protesta que hicimos entonces miles de personas, que las marcas se retiraron de forma muy responsable cuando se lo pedimos. Y tanta razón teníamos, que gracias a nuestra acción, un juez obligó a la cadena a que ingresara al juzgado ese dinero pagado a la madre del criminal (la mujer, responsable legal de su bestia parda hijo, que entonces era menor, debía 414.000 euros, que hoy son 404.000 gracias a que conseguimos que el programa devolviera lo que iban a pagarle a ella). Muy grave fue también cuando la cadena, un año después, intentó llevarme a mí por delante con una querella millonaria que me pudo haber arruinado la vida. Pero esa es otra historia…que acabó bien.

En resumen, lo de La Noria era un caso muy extremo, gravísimo. Tras aquello ha habido muchos otros episodios en los que se recurrió a la presión sobre los anunciantes como si eso fuera una fórmula mágica (Cuando la concursante de Gran Hermano Argi hizo una broma sobre ETA, cuando en Campamento de Verano vejaron a una participante, cuando acusaron a Belén Esteban de empolvarse la nariz…).

No era la fórmula lo que funcionó, sino la brutalidad de aquellos hechos monstruosos. Nada de lo que pasó después es comparable, aunque se haya intentado hacer que lo pareciera en varias ocasiones. Lo nuestro no era una movilización por contenido, que nadie se olvide: era porque pisaron a las víctimas y cometieron la bajeza de premiar con dinero a los verdugos.

Siempre dije que una entrevista con un asesino o un criminal es interesante. El límite periodístico lo tengo claro, y casi me arruinan la vida por defenderlo: jamás se puede pagar al criminal ni a sus allegados por un testimonio. Y hay otro límite: no se puede hacer una entrevista complaciente ni dejar que el criminal defienda su postura sin recordarle sus crímenes cada vez que los justifique.

Hoy, Jordi Évole ha entrevistado a Arnaldo Otegi y la entrevista ha servido para mostrar la ínfima catadura moral de este tipo. Ha dicho lo que ha querido y nos ha revuelto a casi todos el estómago por su nulo nivel ético. Mientras, las hijas de dos asesinados (Sara Buesa y Aitziber López de Lacalle) han dado una enorme lección de altura moral. Y Évole ha tenido un dignísimo papel como entrevistador, sin dejar en el aire ni una sola de las bravuconadas de Otegi.

Especialmente vomitivo me ha parecido que Arnaldo Otegi dijera que el día que mataron a Miguel Ángel Blanco estaba en la playaporque yo no sabía que ese día lo iban a matar“. Con esa sola frase se resume su falta de escrúpulos. Había un ultimatum que expiraba ese día. Así que el personaje queda retratado como merece.

En resumen, creo que el equipo de Salvados ha hecho un gran ejercicio de periodismo, un programa que ayuda a ver aún más claro el abismo moral que nos separa de un criminal como Arnaldo Otegi y a entender cómo pensaban y piensan muchos de los suyos.

Entiendo y respeto a quienes les haya molestado el programa, pero no comparto que se pueda pedir el boicot a los anunciantes por esta entrevista. Y no es por la cadena, pues cuando miles de espectadores exigieron boicot a un programa de TeleCinco hace un año, dije lo mismo que hoy.

#OtegiEnSalvados era una entrevista necesaria para entender la historia reciente de España.

Pablo Herreros

Pablo es periodista y bloguero. En sus ratos libres trabaja como socio-director de Goodwill Comunicación, empresa que no se libra de él desde 1994. Activista perdido, él cree que El poder es de las personas -hasta escribió un libro con ese título- y cuando sea mayor aspira a escaparse a bailar flamenco y a volver más veces a su querida Nueva York.

3 Comentarios

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    Fernando Urruticoechea Abril 18, 2016

    Totalmente de acuerdo Pablo con tu análisis, salvo la calificación de que fuera una entrevista necesaria.
    No teniendo simpatía alguna con Arnaldo Otegui, siendo evidente su lado oscuro, también creo que tiene su lado positivo como personaje clave en el mundo abertzale para el cese de la violencia de ETA, aunque lo haya hecho por razones oportunistas.
    También estoy de acuerdo en que no fue una entrevista complaciente y que quedó reflejada la catadura moral de Arnaldo Otegui, claro que para los que tenemos una moral distinta a la suya en que todo sirve para su fin de la independencia y que bajo su punto de vista el terror deja de tener sentido sólo cuando piensa que vía pacífica es más rentable.
    Para mi fue especialmente relevante la pregunta de Évole de si había valido la pena tanto sufrimiento para lo que habían conseguido los independentistas y la imposibilidad de contestar que no de Otegui ante una pregunta tan previsible y tan fundamental hoy en Euskadi. Para una mayoría de vascos honestos está claro que hay que contestar que NO, QUE NO HA VALIDO LA PENA, QUE NUNCA VALE LA PENA EL SUFRIMIENTO HUMANO, TANTO SUFRIMIENTO COMO EL QUE NOS HA CAUSADO ETA EN EUSKADI.
    Évole ha venido realizando varios programas con el tema de la violencia en Euskadi, pero siempre en la misma línea de presentarnos a los que han estado negociando el fin de ETA, como Otegui y como Jesús Eguiguren o con un arrepentido de ETA como Iñaki Rekarte, pero nunca con referentes morales vascos que hay mantenido posturas enfrentadas con el terrorismo de ETA, pero también con la violencia del Estado. Por ejemplo con portavoces o representantes de Gesto por la Paz.
    Ahora mismo hay historiadores vascos que están haciendo una historia de la violencia en Euskadi francamente interesante y desconocidos para la opinión pública española y un grupo de análisis en la Universidad de Deusto sobre la extorsión de ETA, tema del que apenas se ha hablado en Euskadi, ni en el resto de España.
    Estos temas que no han sido tratados en los grandes medios de comunicación sí que creo que son filones apropiados para el periodismo de SALVADOS.

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    Enrique Roldan Abril 18, 2016

    Hola: lo de la Noria eran 10.000 € pero a Otegui le dan publicidad para su próxima campaña. Si sale elegido en varios meses supera los 10.000 €.
    ¿ Como puede seguir la entrevista cuando no condena los asesinatos ?. ¿ Amnistía sin colaboración con la justicia para esclarecer las muertes que siguen sin juzgar ?.
    En fin, para mi lo mismo pero mejor hablados y con mas muertes.
    Saludos.

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    Jorge Abril 19, 2016

    Lo peor en esta vida es la equidistancia. Y cuando ves a Évole utilizar el mismo tono con Esperanza Aguirre o Artur Mas (con todos los defectos de ambos que son muchos y evidentes) que con este ASESINO (si no por acción directa, por colaboración necesaria), te das cuenta que la mayoría de políticos y periodistas de izquierdas en España tiene un problema muy serio. ¿Cómo se puede preguntar si ha merecido la pena tanto sufrimiento al tío que ha provocado el sufrimiento en vez de a las víctimas? Pues a él le da exactamente igual! porque la gente que se han llevado por delante para ellos eran peor que perros, eran basura, eran españoles. ETA no son monjes tibetanos quemándose a lo bonzo para reclamar la independencia de un invasor extranjero. Son ASESINOS que matan al primero que pasa por delante para imponer sus ideas totalitarias. Es como si entrevistamos al Dr. Mengele y le preguntamos: “¿qué, al final de los estudios esos no salió nada en claro, no?” La única entrevista a un etarra que tiene interés es la que se les haga entre rejas y en la que digan que se arrepienten, que no duermen por las noches y que si volvieran a nacer jamás harían lo que hicieron y que piden disculpas por todo el daño causado. EL RESTO NO ES QUE NO INTERESE, ES QUE SENCILLAMENTE ES REPUGNANTE.

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