Gracias, Sonia Castedo, por regalarnos un tiempo nuevo

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No había tanto desprecio ante una aparición televisiva desde que Ana Rosa Quintana intentó entrevistar al asesino de Alcásser, Miguel Ricart. El ruido que hicimos muchos y la sensatez de sus jefes ganaron a las ganas de algunas. Y la entrevista no se hizo. No tiene nada que ver una choriza, que es como la llamó aquí Nuria Roca, con un violador y asesino, como Ricart. Ahí empiezan las diferencias. Tantos insultos ha recibido la entrevistada de esta noche en Twitter, que hasta le han dado a una que no era de la guerra, como diría Gila. Una mujer con el mismo nombre y que se define como animadora bíblica:

¿Quién es nuestra Sonia Castedo? Es la invitada -me encanta el eufemismo- de esta noche de sábado en Un tiempo nuevo, el programa de Telecinco que está en el espacio que ocupó un día La Noria. En el Caso La Noria aprendimos todos (unos a proteger más aún nuestra intimidad y otros a sofisticar sus pagos). Entre los papeles de la querella que firmó contra mí el mismo abogado que consiguió que hoy Garzón no sea juez, estaba el justificante del pagaré de Rosalía García, la madre de El Cuco. Cobró a 90 días, una práctica que harán, supongo, para que el invitado no diga nada que no deba hasta tres meses después de la emisión de su entrevista.

Pero ¿quién es la entrevistada de esta noche y por qué su aparición provoca asco y desprecio en redes sociales y en medios? Sonia Castedo fue alcaldesa de Alicante (PP) hasta hace dos semanas. Momento en que dimitió por Facebook (como suena), justo tras ser doblemente imputada en casos de corrupción urbanística, acusada de presuntos delitos de prevaricación, cohecho y tráfico de influencias

¿Por qué no dimitió en rueda de prensa y dando explicaciones en el pleno de su ayuntamiento? Pues porque esta tipa le tiene un inmenso respeto al fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, y a sus fans en esta red social.

Bueno, pero luego diría algo a los medios o a sus vecinos de Alicante…“, pensarás tú. Pues no. El pleno de su destitución -sin ella, por cierto- duró 3 minutos y en él, el Partido Popular negó la palabra a todos los partidos de la oposición. ¿Y Mariano y Fabra lo consitieron? Es lo que tiene ser una banda: que sabes que si tocas las narices a un miembro peligroso, te puede saltar a la yugular…

El caso es que un malpensado diría que la alcaldesa dimitió habiendo pactado ya con una cadena de televisión esconderse y no decir ni una palabra hasta su flamante entrevista en prime time. Yo no lo creo, pues la Castedo es una mujer con el corazón de oro. Estas son sus palabras en Facebook: “por esta ciudad he entregado parte de mi vida… y a cambio he recibido lo más grande que se puede tener: el cariño de su gente. Lo dio todo por Alicante. Si hasta se ha jugado la cárcel por su pueblo -a la imputación me remito-. Estoy seguro de que ella busca un pellizco con lo de esta noche, pero un pellizco de cariño, porque ya veis que todo en ella es altruismo.

Además, para Sonia Castedo la prioridad de su nueva vida es su familia, como dijo en su post de dimisión en Facebook: “[Dimito] porque por encima de mi figura como Alcaldesa, está una persona que es mujer y madre de dos niñas a las que tengo que proteger. Mis hijas no PUEDEN, no DEBEN y no QUIEREN vivir situaciones injustas que ningún ser humano se merece“.

Aun así, ella se va a sacrificar a volverse a poner en el foco para que le pregunten por sus supuestos delitos. ¿Por qué lo hace, si con ello expone de nuevo a su familia? Pues porque es una sentimental y una nostálgica. Lo deja claro en su nuevo perfil de Twitter:

De nuevo, un malpensado dirá que planea usar su generosa entrevista de hoy para ajustar cuentas con el PP o para chantajear a alguien de cara a que se le afloje la espada de damocles judicial, que pende sobre ella. Pero tampoco lo creo, pues en ese partido no hay nada que esconder. Mariano, sé fuerte. Hacemos lo que podemos. Por cierto, no sé si a alguno le pone más nervioso la entrevista de esta noche o la inquitante biografía con la que Castedo adorna su nuevo perfil de Twitter: “Un nuevo camino desde lo que fui hasta lo que puedo ser“.

El pequeño Nicolás no cobró por su pack de entrevistas, aunque un medio dice que cobró 200.000€ y Francisco Marhuenda lo confirma. Y Antonio García-Ferreras (Director de Al Rojo Vivo, en La Sexta) dijo que a su programa no va “porque aquí no pagamos”. Pero no. Francisco Nicolás fue gratis a Telecinco. Lo dijo cinco veces en el primer programa al que le invitaron. Gratis, sin cobrar, gratis, sin haber cobrado un euro, y gratis. Cinco veces gratis. Sonia irá también muy gratis, que es mucho más que ir gratis. Que Francisco Nicolás no haya ido nunca a ninguna otra cadena más que Mediaset es pura casualidad, estoy convencido.

Para terminar de calentar el ambiente -hoy Telecinco sí se va a hinchar con la audiencia- hace dos días la presentadora Nuria Roca ha recibido una noticia surrealista:

¿Es una choriza la exalcaldesa de Alicante Sonia Castedo? El diccionario de la RAE dice que un chorizo es un “ratero, descuidero, ladronzuelo”. Y a su vez, que un ratero es alguien “que hurta con maña y cautela cosas de poco valor“. Los jueces lo dirán, pero yo creo que lo de choriza no le encaja del todo. Ahora: lo de ponerle una demanda a Nuria Roca y pedirle 75.000€ por llamarla choriza, eso sí que me parece una chorizada (esta es la serena respuesta de Nuria).

Con La Noria conseguimos, como sociedad, algo importante: ni hemos visto ni volveremos a ver nunca cobrar en televisión a un implicado en delitos de sangre. Ahora el cerco se estrecha y el negocio se reduce a pagar a ladrones y corruptos, procurando que sea durante los meses anteriores a que sean condenados (así les queda un dinerillo para gastar en el economato de la cárcel).

¿Es ético que una antigua representante pública dé la cara así en vez de hacerlo donde debía? ¿Es inmoral que una televisión pague a una persona por hablar de los supuestos delitos por los que este mismo mes comparecerá ante un juez? ¿Hará como Francisco Nicolás, que está en silencio ante el juez y habla por los codos ante las cámaras? ¿Conseguirá con sus palabras remover el miedo en su banda y que algunos presionen a instancias jurídicas para que no se le haga mucho daño a la exalcaldesa? ¿Cuál es el papel de nosotros, como espectadores? ¿Y cuál el de los anunciantes? Hace tiempo que ya no me siento capaz de contestar estas dudas en público. Las dejo para ti, lector. Por mi parte, doy las gracias, de corazón, a Sonia Castedo por regalarnos un tiempo nuevo.

PD: Sonia, guapa, ya sabes que me tienes a tus pies si te apetece demandarme.

Pablo Herreros

Pablo es periodista y bloguero. En sus ratos libres trabaja como socio-director de Goodwill Comunicación, empresa que no se libra de él desde 1994. Activista perdido, él cree que El poder es de las personas -hasta escribió un libro con ese título- y cuando sea mayor aspira a escaparse a bailar flamenco y a volver más veces a su querida Nueva York.

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