La Comay: ‘el caso La Noria’ de Puerto Rico

Tiempo de lectura: 6 minutos

Hablar otra vez del caso La Noria en el blog es como el día de la marmota. Procuro no volver a ello, pero hay un par de repercusiones internacionales que merecen un análisis. La querella de Mediaset contra mí y su posterior retirada a final de noviembre de 2012 amplificaron aún más un caso que ya había sido muy conocido en España y algo en Latinoamérica. En un mundo líquido como el de hoy, la información y las ideas corren sin límites geográficos por internet; así que no es extraño que en diciembre, una semana despues de la querella, sucedieran un par de casos parecidos al de La Noria en Puerto Rico y Colombia, que seis meses después podemos analizar con perspectiva.

Hoy os cuento el más grave, sucedido en Puerto Rico, que me puso en su día los pelos de punta por cómo fue y porque presenta además curiosísimas similitudes con algunas de las cosas que pasaron aquí con La Noria. El preludio del caso fue también un crimen sobrecogedor, que hizo contener el aliento a todo el país: el publicista de 32 años José Enrique Gómez Saladín desapareció un día sin razón aparente. Sus amigos montaron una página de Facebook y comenzaron a usar las redes sociales para encontrarlo. La gente se volcó porque aquella desaparición era la enésima muestra de la creciente impunidad del crimen en Puerto Rico (sólo el 30% de los asesinatos se resuelven).

Como decía este artículo, en esta desaparición seguida en tiempo real, la gente se involucró mucho: “no se trataba de un ‘otro’. Este era un ‘nosotros’. Por eso, cuando comenzaron a salir las historias de que parecía que estaba muerto, la caída emocional y el proceso de pérdida fue colectivo. Sí, porque se convirtió en el muerto de todos porque todos luchamos por encontrarlo vivo. Ahora no atacaban a un desconocido, nos atacaban a todos en una comunidad virtual que todavía teníamos una herida abierta. Y comenzamos a darnos cuenta de que juntos podemos más.”

DesapreceJoseEnriqueGomezEl 4 de diciembre de 2012, José Enrique Gómez Saladín apareció muerto. Había sido apaleado y quemado hasta la muerte por dos hombres y dos mujeres a los que, al parecer, subió a su coche. Entre los cuatro le dan una paliza a José Enrique que lo matan, parece que por quitarle el reloj y 500$, y le prenden fuego mientras implora que no lo maten. La noticia conmocionó a todo Puelto Rico, a todos los boricuas…Bueno, a todos menos a uno: Kobbo Santarrosa, el presentador estrella de la televisión portorriqueña, que co-presentaba con Héctor Travieso el programa diario de más audiencia, SuperXclusivo, en Wapa TV.

El tal Santarrosa se disfrazaba cada tarde con la careta de una muñeca llamada La Comay (la comadre), que con lengua viperina llevaba 15 años siendo el azote de todo y de todos, y machacando a cualquiera gracias a su audiencia y desde su absoluta falta de principios. La Comay largaba y el pueblo se reía y se escandalizaba, pero cada día volvía a hacer de La Comay el personaje con más audiencia del pequeño Borinque.

Aquel 4 de diciembre, La Comay fue demasiado lejos: con todo Puerto Rico consternado por el crimen de José Enrique, la muñeca dedicó 10 minutos a insinuar de forma vomitiva que José Enrique se ganó a pulso que lo mataran por gay, por haber ido a esa zona “de prostitución de homosexualismo“. No lo dijo una vez, ni dos, sino que lo dijo diez veces durante esos espantosos diez minutos de basura televisiva. Básicamente, Kobbo Santarrosa dijo bajo su personaje La Comay que José Enrique no estaría muerto si hubiera ido directo del trabajo a su casa con su mujer en vez de a ese “antro” de prostitución gay que es la calle Padual. Tenéis aquí el vídeo, para que veáis la calaña del discurso:

Sus comentarios homófobos prendieron la mecha. Las palabras de La Comay incendiaron la isla y saltaron el mar hasta la costa neoyorquina. Allí, cientos de miles de boricuas dolidísimos compartían también su indignación y, uno de ellos, Carlos Rivera Jones, decidió crear una página en Facebook en la que los comentarios se miden en miles de ‘me gusta’, y un perfil en Twitter pidiendo el boicot de los anunciantes al programa de La Comay, SuperXclusivo. Así nació el movimiento boicot a La Comay. También se creó una petición en Causes.com para que se cancelase el programa, que alcanzó las 19.500 firmas. En pocos días la página de Facebook llegó a 73.000 fans, y los anunciantes del programa se empezaron a retirar, pronunciándose consternados por el crimen y por las penosas palabras de La Comay.

Puerto Rico arde de dolor, incluidos los boricuas no residentes. Es un ‘BASTA YA‘ que salta como una sola voz contra el odio y la homofobia y se contagia a través de cientos de miles de personas, incluidos los más famosos portorriqueños. Así, el #boicotalacomay inunda Twitter, con mensajes como los de la estrella de salsa Willie Colón, el cantante de Calle 13, René Pérez (ganador de varios Grammy y con 5 millones de seguidores), el activista gay Pedro Julio Serrano (portavoz y uno de los líderes del movimiento de boicot a La Comay), el salsero Victor Manuelle, el mundialmente famoso Chayanne (casi 4 millones de seguidores) o hasta el mismísimo Ricky Martin, que lanza a sus 8 millones de seguidores varios tuits, incluido el de la foto que, como tantos boricuas, se hizo en memoria de José Enrique:

RickyMartinTodosSomosJoseEnrique-BoicotLaComay

Al día siguiente de su incendiaria intervención, viendo la ola de protestas que había desatado, La Comay reaccionó. ¿Sabes cómo? Haciendo oídos sordos y dando las gracias efusivamente a los 6 millones de hogares que lo ven y a las miles y miles de personas que le han transmitido -supuestamente- su cariño por la calle:

Por supuesto, su defensa desde la soberbia echó más gasolina al fuego. Y el lamento borincano no se quedó en la red sino que la gente además salió a la calle:

ManifestacionJoseEnrique

Las marcas, por su parte, fueron reaccionando de forma responsable y confirmando que retiraban su apoyo publicitario al programa: Kia, Hellmann’s, Coca-Cola, Mapfre, Mastercard, Walmart…y así hasta 45 marcas. Alguna de ellas, como también pasó en España, tuvo que disculparse porque la cadena emitió anuncios de su marca supuestamente contra la voluntad del propio anunciante. En muy pocos días, el programa SuperXclusivo se quedó sin anuncios. Podéis ver en este tablón de Pinterest muchos de los mensajes de abandono que transmitieron las marcas para expresar su repulsa por la conducta del tal Santarrosa y su marioneta.

Wapa TV guardó silencio, pero el 8 de enero de 2013, cuando Kobbo Santarrosa iba a hacer su programa en directo, le dijeron que le rebajaban el sueldo y que a partir de ese día sus programas serían grabados, para poderlos supervisar antes de emitirlos. La soberbia de Santarrosa no pudo con eso y, minutos antes del programa, abandonó el plató enfurecido. Wapa TV aprovechó la espantada para decir públicamente que, ante el abandono del presentador, ahí se había terminado el programa SuperXclusivo. La última vuelta de tuerca del caso se ha dado hace sólo seis días, el pasado 13 de junio, en forma de demanda judicial: la cadena Wapa TV acusa a Kobbo Santarrosa de haber faltado a sus obligaciones por abandonar el programa unilateralmente y sin preaviso, y le pide 6 millones de dólares por daños y perjuicios por las supuestas pérdidas de ingresos de anunciantes que Wapa TV ha sufrido, según la demanda.

De los miles de artículos sobre el caso La Comay, me quedo con este que cité al principio, y cuya conclusión define un movimiento ciudadano que ha conseguido que la televisión en Puerto Rico tenga hoy menos odio y menos violencia:

Nadie muere en vano… ni vive en vano. Este no ha sido un asesinato más. Este suceso nos abrió los ojos a muchas cosas que traen pie forzado para revisar las propuestas para combatir el crimen, las campañas de valores, el uso de las redes, los criterios para pautar los medios, para educar a un pueblo, para juzgar a un ser humano, para divertirse con el dolor ajeno.

En unos días os resumo el otro movimiento cívico que comenzó en Colombia, el caso #Noen3Caínes, que tuvo lugar también en aquellos días de diciembre de 2012 y se ha seguido desarrollando durante el primer trimestre de 2013.

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Pablo Herreros

Pablo es periodista y bloguero. En sus ratos libres trabaja como socio-director de Goodwill Comunicación, empresa que no se libra de él desde 1994. Activista perdido, él cree que El poder es de las personas -hasta escribió un libro con ese título- y cuando sea mayor aspira a escaparse a bailar flamenco y a volver más veces a su querida Nueva York.

8 Comentarios

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    Carmen Junio 19, 2013

    He visto ese programa donde La Comay habló cientos de veces y La Comay lo único que hizo fue repetir lo que habían dicho los otros canales de televisión y por supuesto dijo la verdad. Ahora, porque este señor hace una llamada de la calle Padial y le dice a la esposa que está saliendo de la Concha. La mentira es un acto muy bajo y porque mintió a su esposa? Esa es la pregunta. Conocía a los chamacos, pues se ve cuando los monta en el carro y estos chicos no tenían intención de matarlo, si ni siquiera tenían un corta uñas encima. Lo que pasa es que desde que Ricky Martin dijo que era homosexual, que no lo critico, pues el hace con su vida lo que le venga en gana, ahora los homosexuales se creen intocables. Los dioses del Olimpo, no se pueden ni mirar y quieren hacer actos que dan ganas de vomitar en las calles. Porque no exigen privacidad a sus actos y están exigiendo libertad. La Comay no dijo nada que todo puertorriqueño no haya pensado, qué diablos hacía en la calle Padial y después le dice a la esposa que estaba en la Concha, Lo que pasa es que esa fue la excusa de algunos como los Ferré Rangel, Los Cacho, Los Casellas y el gobierno de turno para sacar a la única persona que decía la verdad y no la podían callar. Le torcieron el brazo a Joe Ramos y el muy idiota se lo dejó torcer y ahora la televisión de PR no vale absolutamente nada, dando entrevistas que pasaron hace dos años y poniédolas como si fueran recientes y la prensa y los programas que hay en la televisión no publican el desastre del gobierno y sus allegados. Crímenes de cuello blanco sin resolver y esos mismos son los que han acallado a la única persona que traía y llamaba las cosas por su nombre. Wapa, una emisora que Kobbo la hizo millonaria y con eso le pagan y por si acaso, queremos a la Comay en la televisión nuevamente, para que los Cacho y los Casellas paguen por los crímenes que han cometido. Cuando escriben un artículo, sepan que los puertorriqueños no son solo Ricky Martin y Calle 13 y que no somos bobos, sabemos lo que pasaba ahí, idiotas no somos,

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    Natan Junio 19, 2013

    El mundo está podrido y esta es una prueba…

    En los barrios bajos por lo menos sabes a lo que vas, pero en el mundo de “la fama” donde uno se muestra a la galería debería ser la gente un poco más limpia. Pero no, y ya no sorprende

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      Ricardo Junio 19, 2013

      Carmen, si usted todavia cree que el programa La Comay aportaba algo al bienestar de PR o si piensa que no era una causa mas para el deterioro del pais, usted o es Kobbo en persona o no tiene dos dedos de frente. Solo las personas bajas, podridas o cafres como llamamos los boricuas son capaces de defender lo indefendible. Ese programa dividio la sociedad boricua, sembraba odio y bajaba los valores sociales al nivel del piso. No solo es lo que decia pero como lo decia. La burla, el desprecio a los demas, la impunidad escondida detras de una mascara quizas porque su cara era mas horrenda, y la falta de verdadero interes en las causas sociales le rebotaron a Santarrosa y al canal WAPA en su misma cara. Asi mismo merecen el repudio todo otro programa o movimiento que incite al desprecio y disfrace la verdad en honor a sus intereses economicos y personales. Tambien a gente como usted le debe tocar la misma suerte.

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      Rey Figueroa Junio 06, 2015

      Carmen, que pena saber que eres puertorriqueña. Siento vergüenza de admitir que tenemos algo en común. Solo Dios sabe lo que estaba pasando en ese matrimonio, y nadie, ni tú, ni Kobbo, ni nadie, puede justificar lo que le pasó a José Enrique por estar donde estaba, o por “haber mentido”. Tu homofobia es evidente, y lamentable. Es probable que sea falta de educación o simple ignorancia. Me inclino a decir que es una nefasta combinación de ambas cosas, de otra manera, no estarías pidiendo que regrese Kobbo con su muñeca a difundir el odio en los medios.

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    Laura Vivas Junio 28, 2013

    No soy puertoriqueña, y acabo de conocer este caso con este post… pero sí conozco la homofobia producto del machismo reinante que abunda en Latinoamérica porque soy venezolana, y el comentario de esta señora Carmen me parece que es eso: líneas fuera d lugar producto de la homofobia… si ese chico le mintió a su esposa porque era homosexual y quería irse por ahí era su problema y su situación personal, lo mataron salvajemente y no se justifica bajo ningún concepto, y menos que sea motivo de mofa en un show televisivo con un tipo disfrazado con una careta. Es que es una cosa sencillamente despreciable

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    Carolina Marzo 28, 2014

    Yo no soy de Puerto Rico soy de Nicaragua pero yo todos los días miraba ese programa hasta que salio del aire, yo si estoy de acuerdo con el comentario de Carmen, la Comay no dijo nada del otro mundo, ella repitio lo que otros canales de televisión publicaron, es mas para informar la Comay se a de haber informado, otra cosa ella siempre dice “Supuesta y alegadamente”, otra cosa, uno es libre de ver lo que uno quiere ver de programa, si no les gustaba el programa de LA COMAY simple y sencillo, no lo vean y se acabo el problema, ella no se burlo de difunto QPD, lo que pasa que ella decia las verdades duela a quien le duela, miren el caso del niño Lorenzo, ella tenía el dedo en el renglon para que ese caso no se enfriara, ya ves el caso de hombre ese Casellas, tambien no lo dejaba descanzar, y otros canales muy bien gracias murieron y ya, en cambio ella no, ella seguia y seguia y a esos familiares logico que les molestaba eso, ahora an de estar felices porque asi ya no se hablara mucho de esas dos muertes del niño Lorenzo y de la señor Carmen Paredes QPD los dos, cada quien tiene derecho de ver lo que se le pegue la gana y como dije anteriormente si no les gustaba ese programa para que lo miraban, yo no veo que lo que comento Carmen este fuera de lugar ni que sea Homofobia, ahora el expresar lo que uno piensa es producto de la homofia hasta yo tambien soy homofobia jajajajajajaaj por Dios, claro que lo que hiso el difunto es su vida es su problema, pero en ningun momento vi que se haya burlado de eso la comay o dicho algo fuera de lugar que no hayan dicho los otros canales de comunicación informando igual a como lo dijo la Comay.

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    Diseño Web Diciembre 11, 2014

    Que mala es la telebasura, se creen que con tal de conseguir algo más de audiencia pueden decir lo que quieran por televisión. Estamos en el siglo XXI señores, un poco más de tolerancia no vendría nada mal, esi sí, al menos podemos aplaudir a las compañias que retiraron la publicidad de dicho programa, gracias por ello.

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    Luis Puertas de interior Marzo 13, 2015

    La verdad que la gente que sale en televisión debería de comportarse, si uno quiere mostrarse tal y como es que no lo haga en televisión, y si lo hace que lo haga siempre desde el respeto.

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