La RAE le pone a webo la hortografia ha Belén Esteban

Tiempo de lectura: 5 minutos

La recuerdo grandona y elegante como un butacón antiguo. Su pelo rubio cardado…María era una maestra de esas que salen en las películas de la posguerra, de las que solo puedes amar u odiar. Tenía -no sé si vive- ese aire paternalista de regañar enfurruñándose mucho, que se notaba que actuaba. Y se ponía seria como un Miura con los brazos en jarras cuando veía una falta de ortografía.

No sé si alguien de mi clase la odiaba pero yo le debo a esta mujer -que me enseñó Lengua en el Ramiro de Maeztu hace 30 años- el amor y el cuidado por el lenguaje. Puede que hasta tuviera alguna culpa en que acabase siendo periodista. Benditos maestros. Es de María de quien más me acuerdo cada vez que la Real Academia Española comunica alguno de sus cambios en la ortografía.

Soy una persona abierta a los cambios. Pero con las novedades de la RAE que nos sobresaltan de tanto en tanto, me siento como si mañana Hacienda penalizase a quienes pagamos impuestos y diese premios a los evasores fiscales (no vale reírse, pájaros, que ya sé lo que estáis pensando…).

No entendí que quitasen el sólo con tilde, pero lo acepté y me despedí de él: “Lleva cuidado en tu camino y recuerda que muchos sí te queremos, aunque te echen“. No volví a escribirlo. Tampoco entendí que quitasen la tilde de éste cuando es pronombre. No fui el único.

Llevo años sufriéndolo en silencio, como la del anuncio, y la semana pasada me vino a la cabeza una vez más al leer este tuit de Roberto López-Herrero, periodista, guionista y autor de varios libros:

La explicación de la RAE la tenéis aquí. Tras leerla, me quedé mirando la página como el gato al calendario y, en un alarde de contención, tiré del humor para que mi respuesta a la Real Academia no fuese tan amarga como la siento:

https://twitter.com/PabloHerreros/status/735814160731242497

Luego caí, gracias a la ayuda de algún tuitero y de la propia RAE, en que me estaba costando entenderlo porque la Academia no pide que dejemos de poner tilde en cría (niña) sino en “cria a tus hijos como vos queráis” (tal como diría un argentino). Esto es lo más sobresaliente de la explicación que da la RAE:

[…]Como consecuencia de la aplicación de estas convenciones, un grupo limitado de palabras que tradicionalmente se habían escrito con tilde por resultar bisílabas (además de ser agudas terminadas en -n, -s o vocal) en la pronunciación de buena parte de los hispanohablantes —los que articulan con hiato las combinaciones vocálicas que contienen—, pasan a considerarse monosílabas a efectos de acentuación gráfica, conforme a su pronunciación real por otra gran parte de los hispanohablantes —los que articulan esas mismas combinaciones como diptongos o triptongos—, y a escribirse, por ello, sin tilde, ya que los monosílabos no se acentúan gráficamente, salvo los que llevan tilde diacrítica.

Las palabras afectadas por este cambio son formas verbales como crie, crio, criais, crieis y las de voseo crias, cria (de criar); fie, fio, fiais, fieis y las de voseo fias, fia (de fiar); flui, fluis (de fluir); frio, friais (de freír); frui, fruis (de fruir); guie, guio, guiais, guieis y las de voseo guias, guia (de guiar); hui, huis (de huir); lie, lio, liais, lieis y las de voseo lias, lia (de liar); pie, pio, piais, pieis y las de voseo pias, pia (de piar); rio, riais (de reír); sustantivos como guion, ion, muon, pion, prion, ruan y truhan; y ciertos nombres propios, como Ruan y Sion[…].

Tras una primera lectura, pensé: ¿Cómo vamos a distinguir ahora que alguien te fíe de que yo ayer fie dinero a un cliente? ¿Cómo saber cuándo crío a mi hijo y cuándo ella crio a su hijo? “Siempre puedes contratar a CSI o a un ingeniero termonuclear y que, por el contexto, deduzcan el sentido de la frase…“, me dije a mí mismo. Mi torpeza era que no me daba cuenta de que algunas de las palabras eran las usadas en el voseo latinoamericano. Una vez entendido, seguí pensando: “bien, pero hace decenas de años que aprendí a tildar palabras como friáis, riáis, guión o truhán, porque cumplían la regla de tener dos sílabas y ser agudas terminadas en -n o en -s. ¿Cómo vamos a ‘desaprender’ todas las normas que aplicas de forma casi inconsciente?“. Están llenando las normas de tantas excepciones que todos navegamos en un mar de inseguridades…

Algunas de las explicaciones de la RAE al respecto me convencen, y en otras dudo, igual que lo hace gente mucho más culta. Al reflexionar sobre algunos de esos cambios, me pregunto: ¿En algún momento los académicos han contemplado que cuando lees un texto, tu mente va aprehendiendo de forma intuitiva y muy rápido, para que el conocimiento se te quede? Tener que adaptar la cabeza a cambios difíciles de racionalizar y de sistematizar es jodido, pero ya como te toque leer en voz alta y no conozcas el texto, cualquier día vamos a parecer todos Rain Man.

Siento impotencia, rabia y, por encima de todo, inseguridad. ¿Con qué lógica va a discernir mi mente cuando dude? Si lo que buscan es que vayamos más a su web, conmigo se van a hinchar ;). Prometo tener una pestaña siempre abierta. Un ojo en la RAE y otro en Fundéu (aplauso también para la labor de esta última, por cierto). La RAE está haciendo su labor muy bien y hasta teniendo paciencia de santos con torpes con orejas como yo, a quienes nos tienen que explicar dudas que se dictaron hace varios años.

Pero me sigue quedando la sensación de que la ortografía se vuelve un campo de minas, y el riesgo que corremos es deteriorar el uso del español; casi nada. Todo lo que aprendimos de niños y todo el esfuerzo de millones de españoles que intentamos difundir nuestro idioma -con nuestra humildad y limitaciones-, queda al albur del siguiente cambio que les dé por instaurar a los señores de los sillones.

No soy nadie para criticar la labor de personas mil veces más cultas, de verdad. Pero ante algunas innovaciones, a veces parece como si la Policía dijese: “Vamos a dejar de detener a la gente que roba, que cada día son más y dan un curro que pa’ qué…“. Y por supuesto, como resumía en el tuit, se me abren las carnes si pienso en cómo vamos a educar en el uso del lenguaje a los niños. ¿Cómo afrontarán esa tarea los profesores de hoy? Yo no tendría valor para decirle a un estudiante que es un zoquete por no saberse bien la ortografía actual.

La RAE ha defendido cambios recientes diciendo que quieren adaptar la norma al uso real de los españoles en la calle. Yo me siento cada día más analfabeto y más de la calle, que quizá es bueno por cuanto empatizo con quienes antes tenían problemas para escribir bien. Nos hemos igualado y ya todos podemos aspirar a hacer una carrera como tronista.

Hoy, Belén Esteban y muchos como ella no tienen ya que justificarse por sus faltas, pues escribirán igual de bien (o de mal) que un literato. Los demás tenemos que volver al colegio con la buena de María, suponiendo que viva y que no haya enloquecido al ver que hoy los tiempos adelantan que es una barbaridad. Si tu tanbien te bes uerfano hante esta deriba estraña de la hortografia, ¡komparte! Grazias de hantebraso ;).

Nota al margen: no te pierdas esta campaña de la RAE de hace dos semanas sobre el absurdo abuso de palabras en inglés en la publicidad española. Merece ovación cerrada :-).

Pablo Herreros

Pablo es periodista y bloguero. En sus ratos libres trabaja como socio-director de Goodwill Comunicación, empresa que no se libra de él desde 1994. Activista perdido, él cree que El poder es de las personas -hasta escribió un libro con ese título- y cuando sea mayor aspira a escaparse a bailar flamenco y a volver más veces a su querida Nueva York.

7 Comentarios

  1. Avatar
    Santiago Junio 01, 2016

    Pablo, me siento plenamente identificado.

    Muchas gracias por este artículo que refleja el sentimiento de muchas personas ante las modificaciones normativas con criterio, cuando menos, complejo de entender.

    Aceptan y normalizan el mal uso del español y luego “ponen el grito en el cielo” si en un festival nuestra representante canta en inglés. No llego a comprender sus razonamientos.

    Responder
  2. Avatar
    Mª José Junio 01, 2016

    Yo también me siento plenamente identificada. Soy de esas personas a las que indignan los errores ortográficos en libros y periódicos (cada día más frecuentes) y por tanto, trato de aplicarme el cuento en mis escritos… uno de mis marcadores en Chrome es la web de la RAE precisamente por eso… para consultar mis dudas… pero es que cada vez me siento más insegura al escribir!!!! Y lo peor es que cuando tenga que corregir a mi hijo pequeño… no sé si lo voy a hacer bien o mal!!

    En fin, gracias por expresar tan bien algo que llevaba mucho tiempo pensando!!

    Responder
  3. Avatar
    Laura Vivas Junio 01, 2016

    ME siento desde hace tiempo como tú Pablo, y no entiendo la explicación de este cambio del que hablas. Dicen que es porque en algunas regiones de Latinoamérica pronunciamos de otra forma y entonces han querido uniformizar… entonces ¿como nosotros no pronunciamos la z y la c, y somos más población que la española, deberían eliminarlas de tajo para sustituir por s?? ¿Habría que eliminar la b o la v (v pequeña para mí) porque en España no diferencian la pronunciación (y en muchas regiones de Latinoamérica tampoco)??
    No tiene lógica ese cambio con esa explicación, a mi juicio, entiendo que el lenguaje es algo vivo y tiene que ir adaptándose al uso que le damos, pero somos tantos los que hablamos este precioso idioma que, aunque pronunciemos de modo distinto, tiene que haber unas reglas de base común a la hora de escribir.
    Como esté leyendo esto alguien de la RAE me van a regañar, ¡con las ganas que tengo yo de trabajar con ellos o en Fundéu!
    ¡Saludos!

    Responder
  4. Avatar
    Imelda Junio 01, 2016

    Hola Pablo (y Santiago, por el comentario anterior), estoy con vosotros con la salvedad de que convivo con un filólogo lexicógrafo que argumenta con todo el criterio y el peso de su conocimiento experto que esto que nosotros sentimos es resistencia al cambio social de un idioma que se viene dando desde los tiempos de Roma.

    La adaptación y evolución de una lengua no la marcan los eruditos y bien hablados, me temo. El cambio de una lengua viene marcado por el uso general y mayoritario. Ahora y siempre. Y, ahí, amigos, es donde realmente duele (o no) sentir que uno no forma parte de esa mayoría que conduce a este tipo de cambios normativos que tan mal nos sientan.

    Ajo y agua. Y donde hoy se critican anglicismos, mañana veremos que everything is ok…you’ll see 😉

    Responder
  5. Avatar
    Nacho Junio 01, 2016

    Personalmente me declaro INSUMISO y EN REBELDÍA en lo referente a la reforma de la RAE de 2010 y a sus posteriores modificaciones, como la de incluir en el diccionario como CORRECTAS palabras como “toBalla” o “alMóndiga”. Me parece no SÓLO un despropósito, sino un verdadero atentado contra nuestro hermoso idioma y no acepto el vandalismo de la RAE aceptando como correctos usos que siempre han denotado falta de conocimiento de la lengua española, más aún cuando hay otras Academias de la Lengua Española que muestran abiertamente su oposición a la aplicación de las últimas “actualizaciones” propuestas (o impuestas) por la RAE, especialmente si tenemos en cuenta que “gente” como Pérez Reverte, siendo miembro de la RAE, recomienda no hacer NI CASO a lo que dice la RAE, por ejemplo, en lo referente a la tilde diacrítica. “La RAE chochea”, diría yo.

    Responder
    • Avatar
      Pablo Herreros Junio 01, 2016

      ¿Toballa? ¿Almóndiga? Nacho: acabo de comprobar, con estupor, que forman parte del diccionario de la RAE, como decías. Puaj :((

      Responder
  6. Avatar
    Juan Pedro Junio 05, 2016

    ¡Hola! Pienso como tú. Algunos cambios (la mayoría) no los comprendo; los considero innecesarios. Pero, por si te sirve de algo, la vez que vi que habían admitido “asín” (de “así”), pensé: “Pues ya todo vale”. Con todos mis respetos a los lugares donde se dice de esta forma, por supuesto. Igual me pasó con la palabra “amigovio” (por “f****amigo”). En fin, Pablo. ¿Será esto prueba de que nos hacemos mayores? 😉

    Responder

responder

Tu correo electrónico no será visible. Los campos requeridos están marcados*

Uso de cookies

Me obligan a molestarte con la obviedad de que este sitio usa cookies. + info, pincha el enlace para más información.

ACEPTAR
Aviso de cookies