Ley Sinde: un mi abuelo que ganara una batalla

Tiempo de lectura: 4 minutos

Hace 10 años yo era, como hoy, un apasionado de la música. Las cosas se medían en pesetas, internet sólo lo usábamos uno de cada 9 españoles, casi nadie conocía las aplicaciones P2P y aún faltaba tiempo para que naciesen las páginas de descargas. Pero había algo idéntico a 2011: la industria cultural se quejaba; no del daño de internet, claro, sino de que los usuarios no queríamos pagar los precios que ellos fijaban por sus discos y películas. Y otra coincidencia: como hacen hoy, los intermediarios culturales fabricaban informes con datos inventados en los que culpaban a sus propios clientes de alimentar al top manta y a éste, a su vez, de ser fuente de enriquecimiento de mafias de trata de blancas, tráfico de droga y hasta de armas.

Así que a mí, que hasta entonces había comprado durante años y años más de 600 CD’s religiosamente (más de 1 millón de las antiguas pesetas), me hincharon las narices. Me sentí insultado por la inmoralidad de las discográficas y escribí esta carta a los periódicos, que salió publicada en ABC el 3/12/2001:

Carta que escribí en 2001 a los periódicos sobre las discográficas

Era el año 2001 y desde entonces, en mi vida pasaron mil cosas más, claro. El estanco de mi familia perdió 3 de sus 6 empleados porque la gente dejó de utilizar sellos para enviar cartas y murieron las letras de cambio, que nos aportaban el 40% del negocio; mi empresa de comunicación perdió algunos clientes que no querían que un gabinete de prensa contase lo mal que les iba con la crisis, desaparecieron los videoclubs, los fabricantes de faxes y de máquinas de escribir, los mensajeros, las agencias de viajes, las tiendas de revelado de fotos

Mi librería, con los más de 600 CD's que he comprado a lo largo de los años

Mi librería, con los más de 600 CD's que he comprado a lo largo de los años

No sé otros, pero nosotros sí adaptamos el estanco a una nueva era y empezamos a vender sandwiches y también prensa y revistas, pues teníamos que movernos para sacar a flote el negocio. En Goodwill nos sumergimos en la comunicación digital y aprendimos a dar consultoría y formación en temas de comunicación 2.0. En fin, vimos que había cambiado el mundo y que teníamos que cambiar con él y vender productos y servicios que sí fueran demandados.

Ayer me dio mucha tristeza ver que los políticos de PSOE, PP y CIU cerraban un acuerdo para aprobar una ley que no servirá para nada más que para contentar momentáneamente a esa misma industria cultural que lleva más de 10 años mintiendo y sin mover un dedo para adaptarse a los nuevos tiempos. Y no me alegré, pero en algo me consoló que Alex de la Iglesia dimitiera de la Presidencia de la Academia del Cine y, con él, se fuera también Santiago Segura.

Álex de la Iglesia, el único que en lugar de insultarnos se ha esforzado en dialogar y entender que esto es mucho más complejo y que no se puede criminalizar al usuario cuando la industria ni siquiera nos da una alternativa legal para bajarnos películas pagando. ¿Por qué iban a quemarse a lo bonzo él y Santiago Segura y ganarse así el desprecio de la mayoría de sus compañeros de profesión? Pues por dignidad, algo precioso; para subrayar que algo huele a podrido en Dinamarca, que los ciberactivistas contra la Ley Sinde no somos los niñatos inmaduros que pintan muchos medios, que esto no va de bajarse pelis gratis, etc. Simplemente somos ciudadanos responsables -periodistas, abogados, ingenieros, blogueros…- que vivimos en internet y estamos muy preocupados porque la industria manipule a los políticos y éstos gobiernen contra los ciudadanos…

Otra mala noticia: Netflix, el mayor videoclub online del mundo, duda si entrar en España porque los costes de derechos de autor son de 2 a 3 veces más caros que en otros países.

En fin, me da mucha pena todo. Hoy ya no compro CD’s, aunque sí alquilo películas y pago por ellas con gusto cuando me lo ponen así de fácil, barato y cómodo. Y cuando la ministra siente que a su abuelo materno se le recuerde por una ley polémica que lleva su nombre, yo me acuerdo de este poema de León Felipe:

[…] ¡Qué lástima que yo no tenga una casa!
Una casa solariega y blasonada,
una casa en que guardara,
a más de otras cosas raras,
un sillón viejo de cuero, una mesa apolillada
y el retrato de un mi abuelo
que ganara una batalla.
¡Qué lástima que yo no tenga un abuelo
que ganara una batalla, retratado
con una mano cruzada en el pecho,
y la otra mano en el puño de la espada!
[…]

No tengo el gusto de conocer a Ángeles González Sinde aunque, casualidades de la vida, su hermano David y yo fuimos al cole juntos de pequeños. Si nos fiamos de Antonio Gala, la ministra no es mujer que deje huella: la conocí una noche cenando; sólo recuerdo que llevaba un largo chal de Sybilla. A mí en cambio sí me hubiera gustado tener, como ella, un mi abuelo que ganara una batalla. Porque además, si se llega a aprobar la Ley Sinde, me podrán cerrar este blog por haber enlazado un poema de León Felipe sin el consentimiento de sus herederos.

Yo pienso que no sólo no le he hecho daño sino que a lo mejor te he dado a conocer a ti un trocito de la obra de León Felipe, que igual no conocías y puede que hasta vayas a comprarte un libro con sus poemas; pero la ley dice que me pueden cerrar el blog por “los contenidos que vulneren los citados derechos siempre que el prestador, directa o indirectamente, actúe con ánimo de lucro o haya causado o sea susceptible de causar un daño patrimonial”. Es decir, que no hace falta que los dueños de los derechos de autor de León Felipe demuestren que el prestador de este blog -o sea, yo- les causa un daño patrimonial, sino que basta con que se vea que el contenido que de él enlazo es susceptible de causárselo“. “Susceptible”…pura poesía, ¿verdad?

Si te gusta la comunicación y la publicidad, suscríbete al blog por email, por RSS o síguelo en Facebook

Pablo Herreros

Pablo es periodista y bloguero. En sus ratos libres trabaja como socio-director de Goodwill Comunicación, empresa que no se libra de él desde 1994. Activista perdido, él cree que El poder es de las personas -hasta escribió un libro con ese título- y cuando sea mayor aspira a escaparse a bailar flamenco y a volver más veces a su querida Nueva York.

25 Comentarios

  1. Avatar
    Oscar enero 26, 2011

    Por supuesto, aquí todos quieren vivir de la sopa boba.
    Adaptarse es tan fácil, como que los ‘artistas’ se produzcan sus propios discos y los distribuyan por La Red, como ya hacen algunos, seguramente la gente compraría mas y mas contenta. La figura del productor realizador debería desaparecer o re-adaptarse, por ejemplo creando paginas de descargas por pago.

    Todo el mundo se adapta, por que no ellos? A semejanza con el negocio del estanco, nosotros vendíamos Emisoras para los taxis y ambulancias, radio-afición, etc… con la llegada del la telefonía GSM la ventas cayeron en picado, nos adaptamos, empezamos a vender telefonía, instalar manos libres, etc… Viento en popa Amigo

    Responder
  2. Avatar
    Antonio enero 26, 2011

    El texto que has escrito recoge algo más que una lucha por la libertad, implica sentimiento y forma de entender la vida, la cultura, el progreso…

    Antonio

    Responder
  3. Avatar
    Carlos Molina enero 26, 2011

    Genial como siempre, Pablo. Tienes razón con la cita de León Felipe: es una pena que la normativa deje la puerta abierta para que algo tan blanco como compartir unos versos pueda ser considerado ilegal por una regulación demasiado ambigua desarrollada para defenderse de moscas a cañonazos. Lo malo es que, en este punto concreto, la “Ley Sinde” no ha inventado nada; de hecho, es la actual Ley de Propiedad Intelectual la que establece los límites del derecho de cita y especifica que, para poder hacer lo que tú -y muchos de nosotros, si no todos- hacemos a veces, la obra original ya tiene que haber sido divulgada (sin problema), ha de citarse la fuente (hecho) y debe hacerse con fines docentes o de investigación. De hecho, si hubiera transcrito aquí mismo el artículo de forma literal, tal vez la Administración podría denunciarme si considerara que mi comentario no perseguía ninguno de esos dos objetivos.
    En la Facultad de CCII nos enseñaron que la Ley nunca debe definirse de tal manera que pueda afectar a un solo inocente. Es el principio de seguridad jurídica. Si esta normativa, y otras modificaciones anteriores como el propio canon digital, no se saltan a la torera esta máxima, que venga Dios y lo vea.
    Ayer comentaba este tema con una persona que me decía que somos unos exagerados, y que la Ley Sinde no significará que nos vayan a cerrar páginas por enlazar, por ejemplo, una noticia de otro medio, aunque la norma deje la puerta abierta para la mera presentación de denuncias por ello. En mi opinión, quien evita la ocasión, evita el peligro, y la norma no puede ser ambigua en ningún caso.

    Responder
  4. Avatar
    Alejandro enero 26, 2011

    Es una pena todo lo que nos perdemos por una mala gestión de la cultura. Por ejemplo cuántas veces vas navegando y te dice “el vídeo no está disponible en tu país”. El otro día sin ir más lejos, vi cómo en Spotify España hay canciones… que aparecen, las oigo y días después “no están disponible en tu país”, sospechoso.

    Como también es una pena o más bien vergüenza, que los dos partidos mayoritarios se pongan de acuerdo solamente en esto y no arrimar el hombro para gestionar la crisis, crear empleo, cumplir el derecho a una vivienda digna… y podríamos seguir. Mediocres: ¡internet son enlaces!

    Responder
  5. Avatar
    Francisco enero 26, 2011

    Hola Pablo,

    Los que trabajamos en esto conocíamos el proyecto de ley desde marzo de 2010. ¿Dónde estaban entonces todos los que salen ahora en los medios explicando la Ley y poniendo el grito en el cielo? ¿Hicieron alegaciones al proyecto en su momento?

    Responder
    • Avatar
      Pablo Herreros enero 26, 2011

      Hola, Paco! No coincido mucho con tu crítica, o igual no la entiendo. Que yo recuerde, mucha gente llevamos movilizándonos, intermitentemente pero de manera constante, desde al menos diciembre de 2009, cuando escribimos de ello y publicamos el famoso #Manifiesto. Con el tiempo y el conocimiento que cada uno tenga, unos y otros han estado advirtiendo desde hace un año y pico de que el tema de la Ley Sinde era grave y rozaba (o sobrepasaba) la prevaricación.

      Pero tú lo sabes de sobra, pues David Bravo, Maeztu, Javier de la Cueva y otros colegas tuyos llevan tiempo también criticando todo lo que ocurre con el procedimiento legislativo. Pero igual no he entendido tu crítica constructiva. Supongo que te refieres a que hacemos la última presión demasiado tarde, o algo así, ¿no?

      Responder
  6. Avatar
    Jaci enero 26, 2011

    Creo que Pablo ha escrito lo más inteligente que se ha publicado al respecto de la Ley Sinde, y se ha escrito tela ya al respecto !!!

    Es muy poca gente la que está dándose cuenta que esto es “unos por otros la casa sin barrer”

    Por un lado un colectivo amplio de internautas (no todos, obviamente) que están con esa idea de “barra libre, todo gratis, porque es algo que hago en mi ordenador, dentro de mi casa, y usando mi línea adsl que pago todos los meses”. Que es lo mismo que si dices “yo cuando voy al médico tengo derecho a violar a la enfermera si me gusta porque estoy en un centro de salud pública que pago con mi dinero”

    Por la otra parte una industria cultural nacional obsoleta en su mayoría, que es como si los concesionarios de coches se empeñaran en vender carretas y coches de caballos cuando lo que hay por las calles es asfalto y lo que hay por el campo para viajar entre ciudades y poblaciones son autovías. Las tiendas y fabricantes de televisores venden aparatos de pantalla plana, que pueda reproducir contenidos HD, y tienen mando a distancia, la cosa evolucionó, no siguen vendiendo televisores en blanco y negro que se sintonizan con ruedas.

    Consecuencia: una ley muy freak que es el culmen del catetismo, reflejando además hasta que punto la política siempre va muy por detrás de la realidad social, y ahí meto tanto al PP como al PSOE, ya que es algo decidido entre ambos. Es así.

    Responder
  7. Avatar
    Francisco enero 26, 2011

    Hola Pablo,

    Es que una cosa es criticar una propuesta (que eso se ha hecho sobrada y justificadamente) y otra conseguir que se modifique.

    Responder
  8. Avatar
    Francisco enero 26, 2011

    No me entiendas mal. Solo quiero decir que no es un tema estrictamente jurídico. Estamos hablando de política. Y eso funciona de otra manera…

    Responder
    • Avatar
      Pablo Herreros enero 26, 2011

      Ya pero como no soy técnico, desde lo poco que puedo hacer, intento colaborar. Decíamos que no se iba a conseguir nada, ¿no? Y la dimisión de Álex de la Iglesia, ¿qué es? Yo creo que una pequeña victoria. Seguro que la ministra no dimite mañana, pero esa dimisión no pasa desapercibida para gente con cabeza del Ejecutivo.

      Me juego el cuello a que internamente ha llevado a reflexiones de José Enrique Serrano u otros asesores que entiendan que no debemos de ser tan niñatos como creen. Si alguien con credibilidad para ellos se pega el lujo de hacer una dimisión tan estruendosa, habrá seguro asesores que hilen fino y propongan algún cambio, aunque sólo sea que cuando la tormenta se calme se cepillen a la Ministra. En fin, son especulaciones, pero si queremos ganar la guerra, tenemos que buscar muchos miabuelos que ganen más batallas. A las trincheraaaaaaas!!

      Responder
  9. Avatar
    Cris enero 26, 2011

    Genial Post, muchas gracias Pablo!

    Responder
  10. Avatar
    Mar enero 26, 2011

    Un texto muy bonito. Lamentablemente creo que antes de cambiar un a otro modelo de negocio esta gente preferirá hundirse con el barco

    Responder
  11. Avatar
    Rodrigo enero 26, 2011

    Entro al debate con una serie de dudas y hechos:
    ¿Alex de la Iglesia ha presentado la dimisión como presidente de la Academia de cine por un cambio repentino de parecer -a todo el mundo le puede pasar- o por no quedar como la figura de representación del cine que defendió la ‘Ley Sinde’? Sólo quiero recordar que con anterioridad ya anunció su pretensión de dimitir: porque la Academia no le permitía centrarse en su trabajo como director y cuando su película obtuvo 15 candidaturas a los Goya. Partiendo de que todo el mundo puede cambiar de opinión me parece éticamente reprobable pasar de llamar ladrones a los que se posicionaban contra la ‘Ley Sinde’ a despotricar contra la Ley (cuando sólo ha habido algunos cambios) y dimitir. Ahora su figura como intermediador era más necesaria que nunca. Lo más deshonesto que ha podido hacer es quitarse de enmedio.
    Es necesario ver toda la gama de grises pero la de todos. Se han lanzado muchas acusaciones contra los defensores de la Ley Sinde con poca argumentación:
    – Que va contra la libertad de expresión ¿Van a cerrar una web por decir lo que uno opina? No ¿Sólo se puede opinar con enlaces? Tampoco
    – Que va a acabar con la innovación ¿El futuro de la innovación va a depender de esta Ley?¿Seguro? Seguro que no.
    – Que destruye el espíritu de Internet ¿Quién y cómo ha descrito es espíritu?¿Algún gurú?¿Las operadoras de telefonía?¿Alejandro Sanz? Todos y ninguno, que yo sepa la red la creamos todos los que participamos en ella.
    Pero lo cierto es que el supuesto intercambio de conocimiento en las plataformas P2P deja mucho que desear: Un centenar de internautas aporta el 75% del contenido en redes P2P, según un estudio de la Universidad Carlos III, y ese centenar lo hace para lucrarse: http://bit.ly/fyM9AJ
    Esta claro que la industria cultural tiene que adaptarse a los nuevos tiempos pero el barra libre porque así es “la naturaleza de Internet” (tampoco entiendo quién y en qué nombre se designa esa es inasumible.
    En Internet hay gran cantidad de música y series de ficción cuyos creadores quieren compartir bajo diferentes tipos de licencias creative commons y, sin embargo, en España toda esa cultura no es suficiente (no hay horas en la vida de una persona para asumir toda esa creación) y somos campeones de las descargas de materiales que han optado por el copyright. ¿Por qué?
    Se comenta sobre los precios abusivos de los productos culturales pero lo cierto es que una canción en iTunes cuesta 0.99 centimos y alquilar una película entre 3,99 y 4,99 euros. De todas maneras no entiendo bien el debate de los precios, ¿si me parecen muy caros los precios de tu agencia tendría derecho a utilizarlos sin pagarte porque la ‘naturaleza’ de la comunicación ha cambiado?
    Creo que se puede llegar a un acuerdo beneficioso para todos. Hay mucha creadores que tiene su obra con licencia copyleft y otros tantos con copyright. Era necesario regularizar esta situación.

    Responder
    • Avatar
      Jaci enero 27, 2011

      Rodrigo, en líneas generales tienes bastante razón en el concepto que cuentas. El propio Pablo, en cuya casa digital estamos, tiene un post estupendísimo en este mismo blog, en el que contando su experiencia con Apple TV (http://comunicacionsellamaeljuego.com/5-razones-para-alquilar-peliculas-en-apple-tv-y-2-grandes-pegas/) da a entender de sobra que él está realmente a favor de por un precio razonable poder tener productos culturales en calidad tanto artística como de formato. Sea un stream desde internet, sea un formato físico, de forma legal.

      Es cierta también la estadística que cuentas. Pero eso no quita que la Ley Sinde sea un despropósito.

      ¿Cuál es el principal problema? Que una cosa es la teoría y otra la práctica.

      En Estados Unidos hay un sistema, Netfix, que por un precio módico (8 dólares) te permite una tarifa plana para poder ver películas en stream, en el PC directamente, a través de Apple TV, la XBOX, etc… Esa misma empresa está estudiando implantar el mismo sistema en países europeos. Esta misma semana se ha sabido que Netfix se está planteando seriamente el asunto de implantarse en España. ¿Cuál es la razón? Que el canon que deben de pagar por derechos de autor es abusivo, el triple de cualquier país europeo, y se estan planteando que Netfix no llegue a España.

      ¿Qué sentido tiene que cuente esto? ¿Qué tiene que ver con lo que explico sobre que una cosa es la teoría y otra la práctica? Lo haré contando mi propia experiencia personal como autor.

      La teoría dice que, por ejemplo, el famoso canon se creó para que los autores tuviéramos un beneficio colateral, es decir, que lo que perdemos por venta de pérdida de discos, lo ganemos por un canon establecido de tal forma que de forma proporcional a lo que vendiéramos, así ganaríamos del canon. Es decir, el que venda 12.000 discos ganará más que el que venda 3.000 discos. Ahora, una cosa es implantar ese canon, y otra de la manera que se implantó… Abusiva. De tal forma que todos los españoles, la mayoría de ellos sin ser conscientes, gastan un dinero diario en el canon digital. Muchas veces por “un por si acaso” que por algo real. Y a veces en bucle, como las muñecas rusas. Si vas a un bar, el café cuesta 1,20 en vez de costar un euro porque el dueño del bar tiene que pagar por cada aparato de radio o televisión que allí tenga, al ser soportes susceptibles de reproducir obra protegida. Pero por otra parte, las propias emisoras de radio o televisión a su vez cada vez que emiten, pagan canon por emitir. ¿Tiene lógica? No.

      Soy autor en algunos de los discos más vendidos en España en los últimos años. Con crisis discográfica y todo, los discos que llevan mis temas han hecho unas ventas bastante interesantes. Hablo de cientos de miles de discos.

      Hace unos meses, se me ocurrió hacer una regla de tres, porque lo que yo he cobrado de canon es irrisorio. Cogí una calculadora, los datos que hace públicos la Sgae de recaudación por el famoso canon, y los datos fueron bastante curiosos. Tanto, que repetí el mismo cálculo varias veces a ver si había fallado en algo. No había fallado.

      El resultado daba a entender que habría unos ochenta millones de seres humanos socios de la Sgae, es decir, unos ochenta millones de españoles que a su vez se dedican a componer temas para discos y espectáculos, que del 2.005 al 2010 hubieran vendido con sus temas, como autores, centenares de miles de discos. Algo falla, algo no es lógico. Sobre todo si tenemos en cuenta que el número total de habitantes de este país no llega a los cincuenta millones.

      El año 2010 ha finalizado con la creación de una empresa que se llama Arteria, que inteligentemente por su parte intentan que su imagen no se vincule a la Sgae, pero cuyos dueños son los mismos que la directiva de la Sgae. En cuestión de muy pocos meses, esa empresa llamada Arteria ha comprado gran parte de los principales teatros de España y latinoamérica. Es decir, el Lope de Vega, el Coliseum, y el Calderón en Madrid, otro en el Paralelo de Barcelona, el Arriaga de Bilbao, comienza la construcción en Sevilla del teatro más grande de Andalucía, teatros en México, Buenos Aires, y hasta el Manhattan Center de Nueva York. ¿De dónde ha salido ese dinero para esas operaciones inmobiliarias?

      No digo nada, ni lo vinculo directamente, solo muestro mis cuentas y mi propia experiencia personal… Que cada cual extraiga sus conclusiones…

      Ahora, una vez explicado todo esto ¿qué intenta la Ley Sinde? ¿que modelo de negocio ampararía y protegería? ¿en realidad regula, o en realidad ampara la creación de un comité que pueda censurar de la forma que quiera para amparar según que intereses?. Que eran y siguen siendo necesarias leyes coherentes al respecto, pues sí, son necesarias y en eso tienes razón, Rodrigo. Pero otra cosa es el cómo sean esas leyes, cual es la realidad, y qué está sucediendo.

      Y no hablo solo de los autores, que en nuestro nombre quizás se hagan cosas muy raras, a beneficio de vete a saber que cosas raras. Hablo de que por el canon, por ejemplo, todos los españoles pagan a diario. Sin darse cuenta la mayoría de las veces. Cuando compras folios, compras cds vírgenes para tus fotos o para lo que sea, pagas la cuenta en el supermercado, vas a cortarte el pelo a la peluquería, etc… Si a nosotros los autores no nos llega ese dinero ¿a dónde va?. Paralelamente se crea Arteria.

      Una cosa es proteger cosas legítimas, como la decisión de un autor de si su obra es copyleft, o copyright. Otra cosa ver que métodos se utilizan para que los autores cobren por el rendimiento de su obra un precio justo y equilibrado. Pero otra muy distinta es que en nombre de algo que en teoría es legítimo y lógico, en la práctica sucedan cosas inexplicables.

      Responder
      • Avatar
        Rodrigo enero 27, 2011

        Jaci, gracias por tu respuesta y por enriquecer el debate. Creo que no me he explicado bien. Cuando digo que es necesario una regulación en Internet no estoy diciendo que respalde el modelo de la SGAE, que no me parece el correcto para los creadores, ni que opine que la ‘Ley Sinde’ se haya gestionado bien.
        También me parece una locura que los derechos de autor de una obra se alarguen durante toda la vida del autor y 70 años más tras su muerte.
        La SGAE me parece una entidad opaca, oscura, con unos intereses dudosos y que beneficia más a un grupo determinado de creadores que al conjunto. Pero, ¿hay otra sociedad que proteja los derechos de los creadores?¿Hay alternativas? Tengo amigos creadores que se debaten entre la queja por el funcionamiento opaco de la SGAE pero admiten que es la única vía para cobrar algunos ingresos por la reproducción de sus obras.
        Una duda, ¿estamos en un conflicto entre sociedad de autores e internautas o en una pugna entre industrias?
        Se habla mucho de los nuevos modelos de negocio y de la necesidad de adaptación de la industria, bonitas palabras pero difíciles de poner en práctica en un mercado donde buena parte de la sociedad asume como legítimo descargar sin pagar la creación de un autor. Se habla mucho de Netflix y de sus dudas de venir a España por los derechos de autor y TAMBIÉN por la pirtatería pero ¿sabemos qué parte del ingreso de Netflix por cada obra va a los creadores? Otro modelo es Spotify: No sé si será el modelo del futuro o si se impondrá otro pero por lo que parece un millón de escuchas de una canción no supera los 140 euros (el caso de Lady Gaga), Spotify alega que no es esa cantidad pero tampoco dice cuánto ¿va a ser que no sólo la SGAE es opca y que los nuevos modelos de negocio también lo son?¿Cuánto recibe un creador en Spotify?¿Alguien lo sabe?
        Del canon no digo nada porque España tiene que adaptar su normativa a lo dispuesto por el Tribunal de Justicia de la UE.
        Quizás la solución sea crear una SGAE más transparente y más centrada en beneficiar a todos los creadores, quizás sea convertirla en una entidad pública como ocurre en otros países.

        Responder
  12. Avatar
    P.Soria enero 27, 2011

    Sinceramente de acuerdo.
    Enhorabuena por el post.

    Responder
  13. cathan enero 30, 2011

    Excelente opinión de una persona que ha consumido mucho dinero en cultura; y excelente resumen de la situación.» autor: cathan

  14. nonam enero 30, 2011

    Caso práctico:

    – Fulanito tiene un blog.
    – Un día Fulanito va a ver “Verdades y Flacas”.
    – Fulanito escribe un post dando su opinión sobre el largometraje.
    – Menganito entiende que esa reseña le causará un “daño patrimonial”.
    – Menganito denuncia el blog de Fulanito.
    – A Fulanito le cierran el blog.

    ¿Es exagerado?, pues según esto, no.

    “los contenidos que vulneren los citados derechos siempre que el prestador, directa o indirectamente, actúe con ánimo de lucro o haya causado o sea susceptible de causar un daño patrimonial”» autor: nonam

  15. PabloHerreros enero 30, 2011

    ¿Sabéis una buena razón por la que el PP está encantado de colaborar a aprobar la Ley Sinde? Porque cuando ellos lleguen al poder, también se beneficiarán de tener ‘barra libre’ para cerrar webs con contenidos incómodos.» autor: PabloHerreros

  16. Avatar
    Diógenes Reclama Un Sueldo enero 30, 2011

    ¿No es otra clase de daño patrimonial exigir que los ciudadanos paguemos mil veces lo que una sola vez puede pagar un solo ciudadano, con el agravante de exigir el pago de un precio de mercado artificialmente inflado sobre su valor de producción? Además, si reconocemos la existencia de un daño patrimonial en las descargas de productos reproducibles, tendremos también que reconocer la existencia de un daño patrimonial causado al conjunto de la sociedad por industrias que disfrutan de vía libre para imponer precios usureros, para pagar sueldos precarios, y para evadir el pago de impuestos.
    Un saludo, muy bueno el artículo.
    Más sobre el “daño patrimonial”:
    http://elsueldodediogenes.com/2011/01/30/dano-patrimonial/

    Responder
  17. […] Quizás entonces los artistas le perdieran el miedo a internet y a su público. Tal vez comprendieran que una herramienta que les permite llegar instantáneamente a todos los rincones del mundo y sin intermediarios es una bendición. Y quizás, la industria de las copias físicas dejaría de ser un poderoso grupo de presión capaz de promover leyes y se vería, de una vez por todas, obligada a reinventarse. […]

  18. Lo mejor de la web ayer, 2 artículos del Lunes 31 de Jan publicados en otros blogs | hombrelobo | hombrelobo febrero 01, 2011

    […] – Ley Sinde: un mi abuelo que ganara una batalla | Comunicación se llama el juego Ayer me dio mucha tristeza ver que los políticos de PSOE, PP y CIU cerraban un acuerdo para […]

responder

Tu correo electrónico no será visible. Los campos requeridos están marcados*

Uso de cookies

Me obligan a molestarte con la obviedad de que este sitio usa cookies. + info, pincha el enlace para más información.

ACEPTAR
Aviso de cookies