Lo importante de la huelga son los telediarios

Tiempo de lectura: 3 minutos

Venía hace un rato camino de la oficina y me encuentro la Gran Vía cortada. Un municipal me dice: “Si sigues hacia el piquete, es bajo tu responsabilidad. Pero te recomiendo que te desvíes por las calles pequeñas, que no las han cortado”.

Todos los coches y motos se desvían pero como me indigna el matonismo y la falta de respeto a quienes sí queremos trabajar, decido intentarlo -sin heroicidades- y llegar adonde está el corte y los señoritos con las banderitas:

Tras comentarlo en Twitter, hablo con uno de los 40 ó 50 policías y le pregunto:

  • Yo – ¿No puedo pasar?
  • Policía: No te lo aconsejo. Te van a tirar de la moto y te van a pegar, como han hecho con varios que lo han intentado antes.
  • Yo (perplejo): ¿No me podéis garantizar mi seguridad y mi derecho a circular por la Gran Vía?
  • Policía: No. Te recomiendo que des un rodeo metiéndote por esta bocacalle y salgas por otro lado.

En ese momento, la autoridad, es decir, uno de los respetuosos piquetes, pide a sus compañeros a gritos: “Vamos a cortar dos carriles”.

Y gentiles, los sindicalistas dejan libre un carril por cada sentido para que pasemos. Media hora cortada la Gran Vía, arteria esencial en Madrid, porque la Policía Nacional y la Policía Municipal han preferido no ejercer su responsabilidad -garantizarnos el derecho a pasar a trabajar o a jugar al dominó-, y consentir que 150 personas sin más armas que los palos de sus banderas corten la circulación. Esta es la imagen desde el otro lado, una vez cruzado el cordón sindicalista, mientras bajaban andando, no sé si a cortar más abajo o a quitarles a los policías sus uniformes (cosa que igual se dejan hacer, por no crear mal ambiente entre los huelguistas):

Luego he ido por una Gran Vía desierta como la de Amenábar en Abre los Ojos, así que imagino cómo estarán muchos accesos a Madrid: colapsados. Pero esto no va de seguridad, sino que es pura comunicación. O mejor dicho, guerra comunicativa, que es la que hoy se juega entre sindicatos y Gobierno. Por lo poco que he visto a las 10,30am, el Ejecutivo tiene mejor estrategia: Corbacho se ha apoyado en los datos reales de demanda eléctrica para confirmar a las 8,30h que el consumo sólo había bajado un 19% (dato contrastable e irrebatible). Los sindicatos, en cambio, llevan toda la mañana diciendo -sin más dato que su propia convicción- que el cumplimiento del paro es de un 70%.

La anécdota del corte de la Gran Vía madrileña no es más que eso, una gota de agua en un mar de información que se irá produciendo hoy en miles de puntos. Pero me sirve para llegar a una conclusión: la estrategia de comunicación del Gobierno está planificadísima. ¿Por qué no nos han protegido los policías y han impedido a los piquetes cortar el tráfico en la una de las vías más importante de Madrid? Porque el Gobierno no quiere que en los informativos de televisión y las portadas de los medios se vean escenas de lucha entre policías y huelguistas. El Gobierno tiene clarísimo que como esta huelga no cuenta con un apoyo rotundo de los ciudadanos, prefiere ningunear a los sindicatos y no darles la oportunidad de aparecer como víctimas, siendo pegados a porrazos por los cuerpos de seguridad.

En cambio, los sindicatos, menos organizados, van improvisando. Ni idea de qué ha pasado pero diría que alguien con mando en plaza de UGT, CGT o CCOO, ha tenido la lucidez de decirles a los que cortaban la broadway madrileña que dejasen circular un carril por sentido. Supongo que serán conscientes de que si la cortaban de cuajo iban a tener peor imagen. Veremos cómo siguen moviendo las piezas unos y otros, pero hoy más que nunca, lo que se vive en España es una batalla de imagen y de comunicación. Lo que salga en los medios de comunicación será lo que importe.

Pablo Herreros

Pablo es periodista y bloguero. En sus ratos libres trabaja como socio-director de Goodwill Comunicación, empresa que no se libra de él desde 1994. Activista perdido, él cree que El poder es de las personas -hasta escribió un libro con ese título- y cuando sea mayor aspira a escaparse a bailar flamenco y a volver más veces a su querida Nueva York.

7 Comentarios

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    Pablo Septiembre 29, 2010

    Estoy contigo! Lo que vende es el sensacionalismo, la imagen impactante…y sobretodo, controlar la tele: si ganas la tele, ganas la huelga. Si no hay intervención, no das pie a que se produzcan estas imágenes…En fin, es el país que nos ha tocado vivir. Por cierto, ¿dónde comerán Cándido y Toxo hoy? No creo que se tomen unos bocatas con los ‘camaradas’…

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    Alberto Septiembre 29, 2010

    Me recuerda a aquello de “Todo para el pueblo, pero sin el pueblo”. Enarbolando la bandera de la democracia y libertad de elección (Además de la correspondiente de UGT), nos brindan todo un ejemplo de tolerancia y ejercicio democrático al obligar a la gente a quedarse en casa paralizada por el miedo o la psicosis, o a amedrentar a los conductores de la EMT que se dedican a trasladar a la gente a sus destinos, para que el efecto sea multiplicador.

    Creo que el descrédito por parte de los sindicatos se lo han ganado a pulso, que esta huelga nació fracasada, y con cero apoyo popular. Todo lo que consigan a partir de semejante fracaso, a través de la manipulación mediática,será un triunfo para ellos, pero en el camino, habrán deteriorado aún más su pésima imagen como representantes de la clase trabajadora.

    Alberto

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    Manuel Carmona Septiembre 29, 2010

    “Lo que salga en los medios de comunicación será lo que importe” y es que los que visitamos tu blog sabemos que “comunicación se llama el juego”

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    @amraxx Septiembre 29, 2010

    Yo es que esto de la huelga no lo tengo muy claro… ¿Se hace contra el Gobierno y su ineficaz (por decirlo suavemente) política económica y laboral o contra los empresarios que han sobrevivido y la oposición?

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    Víctor Septiembre 29, 2010

    Sería mejor, según tú, que la policia hubiera cargado violentamente contra los manifestantes? No debemos olvidar que estos “señoritos” (qué mala leche) están luchando por los derechos de todos los trabajadores. Y no nos engañemos, así es como se han conseguido los derechos laborales en Europa en los últimos 200 años. Unos derechos que nuestra pasiva sociedad deja tirar a la basura…

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    morena Octubre 01, 2010

    víctor, somos de los pocos que no desproticamos contra los sindacalistas…yo supongo por ser italiana y pese a todo, por tener más experiencia en esto de la democracia y los derechos de los trabajadores…y tb pq mi padre era un sindacalista, aún recuerdo cuando él tenia 65 años y mi hermana y yo le acompañamos a la estación de trenes de catania. Se iba con su bocata a Roma, unas 13 horas de tren, nada de cama de primera clase….sentado en el vagón con otros tantos que como él iban a manifestarse contra la abolición del artículo 18 del estatuto de los trabajadores, relacionado con el despido improcedente. Aquella manifestación fue histórica y cada vez que alguien desprotica contra sindicalistas, políticos, huelgas…….yo tengo aquella imagen en mi mente, me sigo conmoviendo y sigo creyendo que los trabajadores de todo el mundo nos merecemos un mundo mejor . ¡hay que ser conscientes de ello! hay que luchar por ello! Desde la democracia, claro, pero no podemos seguir parados, pensando que los otros son los culpables y nosotros las víctimas…
    una soñadora que dejará de serlo sólo cuando sus sueños se hayan hecho realidad.

    P.D.= a los que les pueda molestar mi inciso sobre mi nacionalidad, me encanta españa!!!!!!!! Y Europa!!!!!!!!

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