Sé infiel y no mires con quién: de automatización y asimetría en Twitter

Tiempo de lectura: 6 minutos

http://www.flickr.com/photos/isaiasmalta/4541705065/sizes/o/in/photostream/Si no eres usuario de Twitter, igual este post te aburre. Pero si lo eres, coge palomitas…que voy a sacar los pies del tiesto y más de uno me dará p’al pelo ;). Cuanto más crezco, más me molesta la gente que quiere sentar cátedra sobre algo. En Twitter y en Pekín. Y me da la sensación de que en Twitter cada vez hay más gente a la que le gusta decirle a los demás cómo comportarse. Yo soy un feliz experimentador de la vida, en la que nada me divierte más que aprender. En Twitter llevo tiempo siendo un usuario muy activo y creo que nadie somos nadie para dogmatizar en un lugar cuya esencia es esa: aprendizaje. Todos nos enriquecemos gracias a los contenidos que los demás comparten.

Antes de irme de vacaciones endilgué una charla sobre web 2.0 a un grupo de periodistas en Hachette -¡gracias, Noelia!-, en la que les comenté de pasada lo muchísimo que aprendo con Twitter y lo importante que es hoy para un periodista aprovechar esta gran herramienta. Media hora más tarde, al volver a mi oficina, me encontré con la gratísima sorpresa de que 6 ó 7 de ellos (Laura, Sandra, Amaya, Elena, Alberto…) ya se habían dado de alta. Así que les recomendé esta completísima introducción a Twitter de Roberto Carreras, con un mensaje público citando a Roberto por si querían seguirlo, pues es una de las personas que más generosamente comparte formación. También porque pensé que esa presentación le gustaría a más gente (en efecto, muchos lo retuitearon). Fui saludando en respuestas públicas a los nuevos tuiteros de Hachette y les di la bienvenida para que otros los conocieran (y los siguieran si querían).

Luego pensé que, para empezar en la comunicación 2.0, les sería útil alguno de los posts sobre la web 2.0 que he ido publicando. Pero me dije: no se lo mando en público sino en privado, porque si pongoqué bueno es mi blog, mecachisquéguaposoy, aquí tenéis el enlace…“, cualquiera dirá: “Este tío tiene los cojones de poner un twitt de autopromo en el que recomienda su blog enterito, ¡qué spameador tan salao…!“. Así que les mandé mensajes directos no visibles para nadie más, que como sabréis, puedes mandarle a quien te sigue. Y al recibirlo, Laura me dijo: “No puedo contestarte porque no me sigues”. Y me vino a la cabeza: “si yo fuera ella, pensaría: este Pablo va de enrollado pero luego pasa de corresponderte al seguimiento. No me sigue y yo no puedo contestarle en privado…¿qué se ha creído éste?”. Entotá, que me acordé del tema y por eso me dio por hacer este post sobre algunas cosas de Twitter.

Lo primero: confieso que he pecado. Si hablaba de aprender, nada mejor que empezar por mis errores: hace un tiempo se estilaba contestar con un mensaje directo (DM) a los nuevos seguidores. Y como me resultaba trabajoso, automaticé esa tarea (con Socialoomph, utilísima herramienta, por cierto) para no tener que enviar esos mensajes manualmente. El caso es que a mí me chirriaba mucho recibir DM’s supermegaguays de gente que te dice “Gracias por el follow. Yo también seguiré tus twitts“, “Gracias por seguirme; también me tienes en www.MiSuperblogMolaMazo.com“… Por eso creé 8 mensajes distintos -para que no todos recibieran el mismo- y me preocupé de que no contuvieran spam ni más autobombo. Mandaba DM’s como este: “¡Hola, qué tal! Gracias por seguirme. Espero que compartamos informaciones interesantes y que no te aburra mucho 😉 Un saludo!“.

Inocuos, creía yo…Hasta que un día, a Rebeca Ruiz le llegó este mensaje automático mío:

Y ella, al verlo, se sintió molesta y decidió apedrearme virtualmente:

Me molestó de Rebeca que me criticase en público, pero en cambio le agradecí que me hiciera reflexionar sobre la automatización. Intercambiamos algunos tuits muy cordiales y me di cuenta de que tenía razón ella en mi caso concreto. Desde entonces, dejé de enviar twitts de bienvenida automáticos.

¡Viva la automatización (a veces)!. Es un concepto que provoca sarpullidos. Dices “automatización“, y en Twitter se te tiran al cuello cienes y cienes de fundamentalistas de la Orden del Rey Tuituro. Pero a mí me parece perfecta para mil cosas: como sistema para distribuir contenido generado en otras plataformas (ej. publicación automática e inmediata de noticias o posts, como hacen medios como El País), para cuando quieres compartir algo un día determinado y sabes que no estarás conectado, o cuando lees algo que te gusta a las 3am y decides compartirlo mejor a las 9am, para que lo vea más gente… Para eso y para mil casos más, escribo tuits y los programo. Y ni engaño a nadie con ello ni dejo de conversar, que es lo primero que esgrimen los talibanes de Twitter cuando mencionas la palabra “automatizar“. Twitter es conversación, sí; pero una cosa no está reñida con la otra.

¡Viva la asimetría (sé infiel y no mires con quién)!. La asimetríaque no la asincronía, como titulaba erróneamente este interesante post– es una de las características más geniales de Twitter, aunque últimamente se cuestione mucho una norma que tiene todo el sentido. Me ha pasado varias veces que alguien me pide que le siga o me lanza indirectas del estilo de “si no me sigues, no puedo mandarte un DM”. Y me molesta. Porque suele llevar implícito el mensaje de si yo te sigo a ti, qué menos que tú me sigas también a mí. Así, como con regañina. Me jode porque suele ser gente que empieza en Twitter y que no asume que es asimétrico. En un 95% de las veces, ves su perfil y siguen a cuatro gatos, por lo que deduces que para ellos no supone un esfuerzo adicional seguir a una persona más.

En mi caso, si alguien escribe de temas de mi interés, lo sigo; y si a alguien le interesa lo que yo cuento, me parece genial que haga lo mismo. Pero no le doy ninguna importancia, ni me fijo en si me siguen o no para corresponderles. Si te gustan las mariposas, sigue a los que hablen de mariposas; pero no esperes que al tuitero que habla de mariposas le tengan que gustar tus twitts sobre Fórmula 1.

Yo elijo libremente a quién sigo y no me molesta que alguien no me siga (esa es la esencia de Twitter). En mi caso, sigo a 500 personas con dificultad y ruido de más -son demasiadas-, y al final el día a día me lleva a ir aumentando mis seguidos, por lo que cada vez tengo más ruido. Incluso me pasa que añado a gente cercana -porque tengo relación personal- y no necesariamente porque me interese lo que cuentan. Con lo cual, cada nuevo “seguido” multiplica el ruido en mi timeline, porque con sus twitts te empiezan a entrar muchas respuestas que mantiene con gente a la que ya seguías. Y al final te resulta muy difícil leer lo que quieres, porque los árboles entre twitts no te dejan ver el bosque… A mí me cuesta cada día más seguir a alguien nuevo, porque me obliga a leer en diagonal para encontrar lo que me interesa.

¿Cuál es la conclusión más importante de todo esto?: el tiempo es lo más limitado y sagrado de cada uno. Por eso creo que todos debemos ser respetuosos con el tiempo de los demás. Víctor Puig ha escrito un post buenísimo sobre las prácticas más molestas de Twitter, con el que coincido al 100%.

Termino con dos citas ajenas: como dice Héctor Cen en este gran post sobre Twitter, “tanto en las redes sociales virtuales como en las reales, la reciprocidad y la amistad bidireccional se gana, no se exige“.

Y mi cita preferida sobre el tema: el gran manual de Twitter que tan trabajosamente hizo Rafa Osuna, y que se resume en tres puntos:

  1. Usa Twitter como te salga de los cojones.
  2. Sigue a quien te salga de los cojones.
  3. Si a alguien no le gusta lo que pones en Twitter, sólo tiene que dejar de seguirte. Y que no te toque los cojones.
Pablo Herreros

Pablo es periodista y bloguero. En sus ratos libres trabaja como socio-director de Goodwill Comunicación, empresa que no se libra de él desde 1994. Activista perdido, él cree que El poder es de las personas -hasta escribió un libro con ese título- y cuando sea mayor aspira a escaparse a bailar flamenco y a volver más veces a su querida Nueva York.

23 Comentarios

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    Víctor Puig septiembre 02, 2010

    Lo que te pasó con Rebeca es muy ilustrativo: a veces, por muy buena intención que le pongas a lo que comunicas en Twitter, siempre habrá quién lo entienda de otra forma. Imagino que muchos tendremos algún caso en el que nos hayamos visto así, a nuestro pesar. Me quedo con el resumen de Rafa Osuna 🙂

    Y sin embargo, pese a que todos estamos de acuerdo en que cada cual use Twitter en particular e internet en general como mejor le parezca, son muchos los que empiezan y piden alguna referencia de qué hacer o qué no hacer. Imagino que llevados por un puntito de precaución viendo que en Twitter también vuelan muchos dardos con críticas mordaces (muy nuestro eso de despellejar), a menudo poco justificadas (léase tu caso con Rebeca) y claro, mejor preguntar antes que arriesgarte a una cibervalancha de puyitas, ¿no?

    Gracias por citarme en tu post, un abrazo.

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    @pascualdrake septiembre 02, 2010

    Yo no devuelvo los follows porque esto no es la Aldea del Arce. ¡¡¡ Esto es la guerra!!!
    Comparto la regla de Rafa Osuna; y creoque el fondo de todo esto reside en el orgullo y en el ego; en fijarte más en el número de seguidores que en lo que pones, etc etc etc

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    Juan Carlos septiembre 02, 2010

    Pues chico, no tengo cuenta en Twiter (si, lo siento, algunos estamos en las cavernas), pero me queda la impresión despues de leer tu post de que ” te sigo si yo veo que me sigues”… es decir, todo un poco forzado….

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    Juanra Doral septiembre 02, 2010

    Está fenomenal, la verdad. Yo siempre defiendo mantener la personalidad de cada cual y ser cómo eres tú, no tener que seguir todos unas reglas pre-establecidas que al final generan demasiada uniformidad. Me ha gustado, gracias por compartirlo.

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    Jaime Carrero septiembre 02, 2010

    Pablo, muy buen reflexión, es como la vida misma, millones de españoles seguimos a Rafa Nadal, Fernando Alonso o Gasol, pero ellos no me siguen a mi cuando juego al tenis, voy con mi coche o juego al baloncesto 🙂

    Un saludo
    Jaime Carrero

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    Isabel Ramis septiembre 02, 2010

    Por si ayuda, una de las mil formas de utilizar twitter es devolver el follow a los que te siguen, para facilitarles el que te escriban por DM y utilizar las listas para seguir a los que realmente te interesan, evitando el ruido que supone seguir a todos.

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    Xavier Menduiña septiembre 02, 2010

    Maestro, sólo puedo contestarte: “Si en la vida real los que sigo me siguieran, mi historial relacional sería como el del Conde Lecquio”. Un placer releerte.
    BTW, mola el cambio de avatar en twitter 😉

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    M.I. Brocos septiembre 02, 2010

    Ja, ja. Yo también recibí ese mensaje de bienvenida cuando empecé a seguirte y casi le doy al unfollow de lo horterilla que me pareció. Menos mal que no lo hice porque vale la pena seguirte ¡Aunque tú no me sigas granuja desagradecido! Ja, ja, broma.

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    jlopezmc septiembre 02, 2010

    Grande como siempre, Pablo. Hacía tiempo que no aprendía de nuestro negocio leyendo en blogs.
    Mi duda ahora es saber si enchufo el Socialoomph o no! 😉

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  10. mktfan.com septiembre 02, 2010

    Sé infiel y no mires con quién: de automatización y asimetría en Twitter…

    Si no eres usuario de Twitter, igual este post te aburre. Pero si lo eres, coge palomitas…que voy a sacar los pies del tiesto y más de uno me dará p’al pelo….

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    Willylimon septiembre 02, 2010

    De acuerdo en todo, y el que esté libre de pecado que tire la primera piedra, jejeje ;D

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    MANUEL CARRILLO septiembre 02, 2010

    Hola, Pablo:

    Te acabo de felicitar por TW. Lo primero es lo primero. El final de tu post me parece una piedra en el cristal de este espejo en el que todos nos miramos cada día. Me ha encantado y lo hemos subido a nuestra Fan Page y si algún cliente me pregunta: ¿Qué es eso de Tuister? le enseñaré tu post.

    Un saludo

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    Rebeca Ruiz septiembre 02, 2010

    ¡Bueno, pues aquí está la aludida!

    Primero quisiera comentar mi sorpresa por ver reflejado algo que ocurrió hace meses. Ya lo tenía olvidado después de una breve conversación con el autor del blog, @PabloHerreros, en la que intercambiamos nuestras opiniones acerca de cómo debe ser la comunicación en twitter. Podéis ver nuestro intercambio de tweets aquí:

    http://bettween.com/pabloherreros/undivaga/asc

    Como veis, dicha conversación se saldó con cuatro tweets por parte de cada uno de los interlocutores y no volvimos a mencionar el tema. Yo dejé de seguir a @PabloHerreros (por ninguna razón en especial, no me sentía gravísimamente ofendida, simplemente la frescura que había percibido en un primer momento y que me había invitado a seguirlo había desaparecido) y no habíamos conversado hasta este momento en que él me ha avisado de que ha escrito este post en el que me menciona.

    Primero quisiera aclarar que yo no veo este problema como algo exclusivo de twitter, sino como consecuencia de un determinado modelo de comunicación e interacción con los demás, que entiende la cortesía como formalidad (debo hacer las cosas de cierta manera, saludar y sonreír de cierta manera o seré excluido de la sociedad) y no como la simple voluntad de hacer la vida más agradable a las personas que nos rodean.

    Formalidad es, por ejemplo, abrir la puerta de una estancia a todas las mujeres para facilitarles el paso (bueno, también es machismo, pero tampoco quería pasar demasiado tiempo pensando). La cortesía puede parecerse a la formalidad en algunas ocasiones, pero tiene más que ver con una determinada voluntad (hacer la vida más agradable a quienes te rodean) que con una determinada estrategia de supervivencia (evitar ser excluido de la sociedad). Cortesía no es abrir la puerta a todas las mujeres, sean quienes sean, sin molestarse en mirarlas averiguar si realmente necesitan este gesto. Cortesía es abrir la puerta y tal vez ofrecerse a llevar algún bulto a alguien que va cargado de paquetes, sin importar el sexo ni la edad; abrirle la puerta y ofrecer un brazo a una persona con bastón que camina con dificultad; saludar con cariño a alguien que parece triste o desanimado.

    Formalidad en twitter es enviar un dm a toda persona que empieza a seguirnos, sin tomarse un minuto para conocer previamente a esa persona. Cortesía es molestarse en leer el timeline de esa persona y actuar en consecuencia, saludándola si queremos, siguiéndola si queremos, pero actuando siempre con respeto y procurando que esa persona se sienta cómoda con nosotros si es que decidimos interactuar con ella. Twitter no es muy distinto del bar de abajo, donde están los pesados que intentan sistemáticamente caer simpáticos a todo el mundo y quienes simplemente intentan ser respetuosos y agradables con los demás en caso de que intercambien algunas palabras con ellos.

    Existe también una forma de disfrazar la formalidad de cortesía, haciendo que parezca que un gesto automático es sincero. Estoy hablando de la hipocresía. Hipocresía, en el bar de abajo y también en twitter, es intentar agradar a todos para escalar socialmente, aun a costa de la propia sinceridad. A menudo el hipócrita utiliza un lenguaje falsamente afable y cercano al receptor: en el café de abajo gestos de complicidad y sonrisas (si el hipócrita es mal actor, las sonrisas se notarán forzadas; si es buen actor, será muy difícil notar la diferencia), además de la adulación continua al interlocutor. En twitter, es fácil que el hipócrita utilice convenciones de comunicación reservadas habitualmente sólo a quienes ya tienen confianza, normalmente combinadas con alabanzas al interlocutor.

    No voy a llamar hipócrita a @PabloHerreros, pero sí es cierto que esa fue la impresión que me dio cuando vi que un completo desconocido me enviaba un mensaje como ese. En el DM automático enviado por @PabloHerreros se combinaban el gesto de complicidad por parte de un completo desconocido –el emoticono 😉 – y la adulación a mi persona (mira que hay gente interesante por ahí y me sigues a mí, oh, tú que estás en el Olimpo). Si yo hubiera sido un bot de spam, habría recibido exactamente el mismo mensaje adulatorio:

    PamelaCialisXXX
    Hola! Mira que hay gente interesante por ahí… y me sigues a mí 😉 En serio, gracias por la confianza. Un saludo!

    ComproOroRapido
    Hola! Mira que hay gente interesante por ahí… y me sigues a mí 😉 En serio, gracias por la confianza. Un saludo!

    FuckYourMother
    Hola! Mira que hay gente interesante por ahí… y me sigues a mí 😉 En serio, gracias por la confianza. Un saludo!

    Debo reconocer que cuando recibí el DM “piqué” y creí que el mensaje era sincero. A todos nos gusta que nos alaben y no siempre desconfiamos de los demás por sistema. Vi que esta persona era seguida por más de 2.000 tuiteros y pensé: “¡vaya! ¿tanto le importa que le siga? ¡Qué curioso, una persona que es seguida por tanta gente!” Así que decidí agradecerle el saludo por DM. Y cuando no pude devolverle el saludo por DM me di cuenta de que él no podía conocerme porque ni siquiera me estaba siguiendo y por lo tanto no podía leerme, que su adulación era falsa y que el guiño de complicidad (que ya entonces me había resultado raro) era del todo inapropiado porque seguramente ni siquiera sabía quién era yo.

    Lo malo del DM de @PabloHerreros no es que fuera un formalismo, recibo DM’s automáticos de personas a las que empiezo a seguir continuamente y esos DM’s no son molestos (aunque su única función real es petar el buzón de recibidos, todo sea dicho). Lo malo es que fue redactado para confundir al receptor y para hacerle creer que el mensaje no es un automatismo, sino que ha sido redactado personalmente. Es decir, que es un acto de hipocresía.

    Conclusión: si vas a comunicarte con alguien sé sincero, pero si no puedes o quieres ser sincero al menos no disfraces el protocolo, automatismo o formalismo de amistad.

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    Carlos FG septiembre 02, 2010

    Hola, Pablo…

    Sólo escribo para decirte que no estoy de acuerdo contigo en alguna cosa, aunque sí en el 90% de lo que escribes…

    En lo que disiento de ti es en que dieras la razón a la chica que se sintió tan agraviada por tu mensaje automático de bienvenida…

    A mí me llegó el mismo y no me sentí tan molesto… (me hizo gracia, aunque me “pusiera en guardia” ante un virtual “vendmotos” profesional).

    Saludos y, aunque ahora te sigo menos, eres de mis “asignaturas pendientes”: perfiles en Twitter que tengo abandonada la lectura de sus links, desde julio… y confío en poder ponerme al día…

    Saludos

    @carfergue

    PD: En lo que coincido 100% es en los 3 consejos en que resumes el manual de Rafa Osuna… No hay tuitero malo porque escriba lo que sea… el malo es el que le sigue a ese tío porque creía que le aportaba información de interés…

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    Nacho Ballesta septiembre 02, 2010

    Hola Pablo, te sigo desde hace tiempo y nunca me había decidido a comentar sobre los temas que tocas, los leo atentamente, pero en este caso, con algo de retraso por cierto :o(, pero comparto contigo, creo que al final twitter, facebook o el medio que sea a de ser un fiel reflejo de lo que somos y de como somos, por el echo de que seamos “virtuales” en algún sentido no hemos de cambiar nada, de lo contrario no seríamos más que unos hipocritas. Al respecto de la automatización, creo que lo que hemos de buscar es la originalidad, ese punto diferente en nuestros mensajes, en uestra actividad diaria, en nuestra vida, eso es lo que hace que nos sintamos mejor, vivir las experiencias de manera diferente, y comuicarlo de manera diferente, un post, un e-mail, un…., aunque sea eso un mensaje de bienvenida, como es el caso…, si no, sinceramente, vaya aburrimiento, a tod@s nos gusta sentirnos diferentes, asi que A ser originales, pero vamos como tu bien dices, ¡Haz lo que te salga de los coj…! que seguro que está bien.
    Un fuerte abrazo de otro enamorao del flamenco, un “Gadita” exiliado en Barcelona

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    Laura septiembre 03, 2010

    Hola! Soy Laura, otra de las aludidas :). Pablo me alegro haberte servido de inspiración pero siento decepcionarte: te puse ese tweet sólo porque era nueva y no entendía bien el funcionamiento, no era una indirecta para que me siguieras. Lo primero es la libertad, incluida la de seguir a quien se quiera. Simplemente me escribiste un mensaje privado, quise responderte de la misma manera por educación y no `pude, y te puse este tweet para justificar que no te respondiera de la misma manera que tú me habías escrito. Bueno, igualmente, muy interesante tu reflexión.
    Un saludo

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    María Teresa Nevado septiembre 05, 2010

    Buenas, Pablo, un gusto conocerte, y gracias por esta la lucidez que destila tu blog, y por pasarnos el manual definitivo de uso de Twitter, ¡el de Rafa Osuna! Habrá que seguirlo también. Saludos

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    Francesc Grau septiembre 07, 2010

    Pablo,

    leí tu post en su día, pero junto al de Víctor, lo vi en mal momento 😉 y no cumplí con el deber que tengo en dejar una miga de comment en los post que me atraen X-)

    Como comentas en el fragmento que tratas el #followback de twitter, comparto 100% con lo que dices. Mi postura (XXXXX) no es contraria a la tuya, sinó que mi actitud es la distinta. En mi actividad de consultoría, animo a las personas que puedo ayudar profesionalmente en desarrollarse en twitter que elijan el modelo que más cómodos se sientan, que más identificados se vean y que más sostenible vean de mantener. Nunca hay que regañar a nadie por no seguirte (¡por diós!) ni porque te dejan de seguir (lo he sufrido alguna vez… :-\ ). La libertad que ofrece twitter en este sentido hay que disfrutarla cada uno a su manera, permitiendo que todos sigamos el modelo que escojamos.

    Buen post, Pablo 🙂
    Un abrazo!!

    Responder
  19. Avatar
    Princess septiembre 07, 2010

    Educación e hipocresía están reñidos. De lo primero a Pablo Herreros le sobra, por lo que dudo mucho que lo que le haya ofendido a Rebeca sea su “hipocresía”. Que confundir un uso equivocado de una herramienta lleve a deducir que una persona es hipócrita me parece absurdo y más viniendo de alguien que supuestamente conoce el funcionamiento de este tipo de redes en el que se dan miles de situaciones diferentes y se juzgan dependiendo de quien vengan. En este caso, por supuesto de un SEÑOR, así que menos sensiblería y más sentido del humor (Y sin querer hago un pareado,jajjajjaja). Feliz día a todos!!!

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  20. […] ejemplo de hasta dónde puede llegar ese simple mensaje de bienvenida automático en twitter: “se infiel y no mires con quién: de automatización y asimetría en twitter” de […]

  21. Avatar
    Netambulo diciembre 31, 2010

    Comparto al 100% lo que dice Rafa Osuna sobre los “usos y costumbres de Twitter” y con que es un medio de comunicación “asimétrico” Al menos yo también lo entiendo así. Y otra más entre mis favoritas: “la amistad bidireccional (en Twitter) se gana, no se exige” Fíjate, en mi caso hasta ayer no conseguí que te hicieras Follower mío. Así cierro el año a lo grande 😉

    Además, como bien dices: “el tiempo es lo más limitado y sagrado de cada uno” y en función de ello, cada uno es libre de buscarse la vida para tratar de “arañar” segundos a Cronos como pueda, ya sea con DM automáticos u otras técnicas. Yo, como Netámbulo, le robo horas a Morfeo 😉

    Un abrazo Pablo,

    Juanan

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